La temporada de resultados de los Estados Unidos y de Europa ha llegado, prácticamente, a su fin y lo ha hecho superando las expectativas de forma clara. Y es que, en cuanto a las empresas del S&P 500 se observa que más del 70% de ellas han superado las expectativas de BPA. Así las cosas, se puede deducir que los resultados han sido mejor de lo previsto por el consenso, al observar una caída año contra año (YoY) del 3% cuando se esperaba un 7% de descenso.
Con todo esto, se puede considerar que las cuentas de las compañías están comportándose mejor de lo esperado y dejan entrever que la situación económica, al menos corporativa, no es tan mala como el consenso de mercado se esperaba. Aunque, hay que tener claro que los beneficios se han comportado peor que el año pasado, algo que no es, por ende, un escenario positivo. Sin embargo, es necesario hacer un análisis de por qué los resultados han sido mejores y qué esperar del futuro.
¿Por qué la temporada de resultados ha sido mejor de lo esperado?
“Esa sorpresa global tiene su origen en unas previsiones que se habían colocado en terreno muy negativo y, de cara al Q2 los beneficios se espera se contraigan a un 8% con respecto al mismo periodo del año anterior. Los márgenes se reducen solo un 1% frente a un 1,5% esperado”, asegura Javier Molina, analista senior de mercados para eToro.
Una visión que también es compartida por el analista de iBroker, Antonio Castelo. “Lo que se puede deducir es que, en promedio, los resultados publicados han resultado ser mejores que lo esperado por el consenso, pero en general han sido peores que los resultados correspondientes al primer trimestre de 2022. También en su conjunto cabe deducir que, las empresas norteamericanas están soportando mejor el entorno de menor crecimiento y de todavía elevada inflación que existe”.
Es decir que, aunque los resultados están empeorando con respecto a los obtenidos al año anterior, no están siendo tan negativos como el consenso de mercado creía, ya que se mantenían más pesimista y negativo con la situación económica.

En conclusión, Antonio Castelo, destaca que la idea principal que cabe extraer de esta temporada de resultados es que los analistas participantes en los consensos habían sido “excesivamente precavidos, bajando mucho sus previsiones y la realidad es que las empresas han mejorado esas previsiones tan negativas (buen aspecto), pero que no han sido capaces de mejorar en global los resultados del mismo período del año anterior (mal aspecto)”.