En enero de 2011 el desempleo en Reno llegó a ser del 13,9% de la población, y dos tercios de los hogares de la ciudad fueron vendidos ese año para evitar la ejecución hipotecaria. "Un montón de gente como nosotros perdió sus puestos de trabajo y empezó a preguntarse, ‘¿Y ahora qué diablos voy a hacer?,’", afirma un ciudadano.
Al igual que se han modificado los centros de muchas ciudades estadounidenses, Reno se está recuperando a base de reinventarse. De hecho, según datos del Departamento de Trabajo, el desempleo se ha reducido en 1,5 puntos porcentuales en febrero, en comparación a las cifras del año anterior.
Situado a 220 millas (350 kilómetros) al noreste de San Francisco, en un valle en el desierto a la sombra de la Sierra Nevada, Reno ha atraído a Apple y a Tesla Motors. Apple comenzó a construir un amplio centro de datos cerca de Reno en 2013, un centro que finalmente ha duplicado su tamaño. Además, el terreno que ha adquirido Apple para ese centro deja lugar a que aún se pueda ampliar muchísimo más, ya que el tráfico de iCloud crece sin parar. Tesla por su parte, planea comenzar la fabricación de baterías de iones de litio en su ‘Gigafactory’ de Reno en 2017.
Además de estas empresas de renombre, como informa Bloomberg, Reno está incubando nuevas empresas como TrainerRoad, que ha desarrollado una aplicación de software para quienes aspiran a ser triatletas, y EasyKeeper, una aplicación web para la gestión de los rebaños de cabras. La ciudad ha designado una zona del centro como "Startup Row" (centro de inicio de empresas), con oficinas con vistas a las montañas cubiertas de nieve y el río Truckee.
El precio medio del alquiler en el centro de esta ciudad es de 1,61 dólares por pie cuadrado, comparado con los 5,27 dólares que cuesta de media en San Francisco, lo que ayuda a fomentar el emprendimiento y la inversión en la zona.