La decisión de Reino Unido de salir de la Unión Europea (UE) "ha debilitado las perspectivas de la economía" de la región, advierten desde Capital Economics. Reconocen que, en última instancia, a los británicos "les irá bien fuera", pero, a corto, la demanda se verá perjudicada, impactando esto en las exportaciones de otros países; mientras tanto, el aumento "del euroescepticismo incrementa la incertidumbre política".
Rebajan sus previsiones de crecimiento para la mayor parte de los países de la Zona Euro y, en concreto, estos analistas apuntan que "Alemania podría sentir directamente los efectos de una demanda más débil en Reino Unido más que la mayoría". Al mismo tiempo, en Francia, "la inestabilidad política ante las elecciones del próximo año y en espera de más austeridad pesarán sobre el crecimiento".
Mientras tanto, ha quedado bien claro que "las preocupaciones sobre el sector financiero de Italia van a ir en aumento" y el nuevo Gobierno de España "tendrá dificultades para cumplir los objetivos fiscales pactados con Bruselas ya que la recuperación se desacelerará", también la mejora de Holanda "esta destinada a reducirse debido a sus fuertes vínculos comerciales con Reino Unido".
El potencial de Portugal, por su parte, "está limitado por la necesidad de nuevos ajustes. Y con escasas perspectivas de ver aliviada su carga de deuda, el futuro de Grecia dentro de la Zona Euro está lejos de ser seguro".
Prevén estos expertos que el BCE responderá a todos estos acontecimientos con más medidas de estímulo, probablemente incrementando su programa de compra de activos (QE) de nuevo y rebajando los tipos. Sin embargo, alertan, "es poco probable que esto evite que la economía de la Zona Euro decepcione".