Una de las cosas más importantes en una zona de trabajo es sentirte cómodo. Por infinidad de motivos, pero uno de los más importantes es que es mucho más ameno realizar la jornada laboral cuando todo se va hacía la misma dirección.
Las oficinas de Saeta Yield son un ejemplo perfecto. Empresa especializada en finanzas e inversiones, se sitúan en la capital de España, Madrid, y ocupan una superficie de 1.500 metros cuadrados, una dimensión poco habitual en entornos corporativos urbanos.
El proyecto, desarrollado por la firma Workspace Arquitectura, plantea una oficina alejada de los códigos tradicionales del sector financiero. El diseño prioriza bienestar, comodidad y flexibilidad, tanto para los equipos internos como para los clientes que visitan el espacio.
Desde el primer recorrido, la oficina transmite una sensación clara de apertura. La ausencia de muros opacos, sustituida por mamparas de cristal transparente, permite que la luz fluya y que el espacio se lea de forma continua.
Espacios versátiles como base del proyecto

En estas oficinas hay salas que se adaptan a todas las necesidades que puede tener una empresa. Desde espacios para reuniones importantes donde la privacidad es importante, hasta amplias zonas para los empleados, pasando por unas salas para que los trabajadores puedan descansar y tomarse un café tranquilamente.



