La sostenibilidad ambiental se ha convertido en un eje estratégico imprescindible para las grandes empresas en el contexto actual, marcado por el cambio climático, la escasez de recursos y una creciente conciencia social. Apostar por prácticas sostenibles no solo responde a una responsabilidad ética, sino que también representa una oportunidad para generar valor a largo plazo.
Apostar por la sostenibilidad permite a las compañías, además, incrementar su competitividad. Además, factores como la regulación, la presión de los inversores y las expectativas de los consumidores obligan a las empresas a adaptarse.
Apostar por la sostenibilidad mejora la reputación corporativa, ya que los clientes valoran cada vez más a las empresas comprometidas con el medio ambiente y la sociedad, e impulsa la innovación al buscar soluciones más eficientes y responsables.
Y en este sentido, Banco Santander mantiene una apuesta firme y decidida por la sostenibilidad, acompañando a sus clientes, tanto empresas como particulares, en la transición hacia una economía baja en carbono con distintos servicios y soluciones adaptadas a las necesidades y demandas actuales.
Tras poner en marcha distintas medidas para anticiparse a la nueva Ley de Movilidad Sostenible y ayudar a las empresas en su adaptación antes de que comience 2027, acaba de dar un paso más que pone de manifiesto de nuevo las ventajas de sumarse a la sostenibilidad. Lo hace a través de los Certificados de Ahorro Energético (CAEs), un mecanismo que permite monetizar las inversiones en eficiencia, que se ha incorporado recientemente a la legislación española después de años de presencia en otros países europeos.

Según figura en la web del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, un CAE es un documento electrónico que garantiza que, tras llevar a cabo una actuación de eficiencia energética, se ha conseguido un nuevo ahorro de energía final equivalente a 1 kW. De esta forma, si se acomete una actuación que implica un nuevo ahorro anual de 500 kW, se podrán obtener 500 CAE.
Este instrumento permite monetizar los ahorros energéticos, recuperando parte del coste de las inversiones en eficiencia energética (cambio de iluminación, mejora del aislamiento térmico, compra de vehículo eléctrico, renovación de equipos industriales o domésticos, etc.), ya que el usuario final podrá recibir una contraprestación si vende los ahorros obtenidos para su posterior certificación mediante el Sistema de CAE.
Avalado por este apoyo institucional, Banco Santander ha incluido este servicio dentro de sus propuestas para que, tanto empresas como particulares, se puedan beneficiar económicamente de ella.
En el caso de los clientes particulares, se ofrece, por ejemplo, una serie de incentivos vinculados a la compra de vehículos eléctricos, lo que puede suponer hasta un ingreso de 650 euros para el comprador. En este sentido, la entidad ofrece un apoyo integral que va desde el cálculo del ahorro energético generado por tu vehículo eléctrico hasta el abono del beneficio económico correspondiente, pasando por la revisión y la tramitación de la documentación necesaria y la gestión del expediente ante la entidad verificadora para la emisión del CAE. Y todo ello, sin ningún coste económico para el particular que haya adquirido el vehículo eléctrico.
Las empresas también pueden beneficiarse de los CAEs. Pueden monetizar inversiones ya realizadas en eficiencia energética, y, además, la entidad podrá anticipar liquidez mientras se completa la emisión de los certificados, lo que permitirá mejorar la rentabilidad de las inversiones realizadas.
Esta novedosa inclusión de los CAEs en la propuesta de Banco Santander fue anunciada durante la celebración de su Día de la Sostenibilidad, en un evento con empresas en el que se debatió sobre la sostenibilidad como fuente de competitividad y en el que participaron, entre otros, Francisco Moza, director de estrategia y sostenibilidad de Santander España, Isabel Tocino, vicepresidenta de Santander España y Javier Cortadellas, director de clientes, rentabilidad e instituciones de la entidad.
Se trata, en resumen, de una nueva manera de conectar sostenibilidad y rentabilidad ampliando el papel de la Banca más allá de la financiación, incorporando herramientas que permiten a los clientes obtener un retorno económico directo a partir de sus propias decisiones energéticas.