Apple cerró la sesión con una subida cercana al 5% en Wall Street, impulsada por nuevas expectativas sobre su próxima generación de iPhone y por posibles avances para contener el coste de sus componentes.
El mercado reaccionó a los planes de la compañía para lanzar varios modelos de iPhone en la primera mitad de 2027, entre ellos un dispositivo plegable de gama alta que podría llegar bajo la denominación iPhone Ultra.
La compañía habría elevado sus objetivos de producción para este modelo plegable hasta los 10 millones de unidades, por encima de una previsión anterior situada en torno a 8 millones. El nuevo dispositivo se movería en la parte más alta del catálogo de Apple, con precios que podrían rondar los 2.500 dólares e incluso superar los 3.000 dólares en versiones con más almacenamiento.
Más proveedores
El segundo factor que animó la cotización fue la posibilidad de que Apple amplíe su red de proveedores de chips de memoria. La empresa estaría explorando compras a fabricantes chinos como ChangXin Memory Technologies y Yangtze Memory Technologies, en un momento de fuerte presión sobre los costes de almacenamiento y componentes.
La mejora en el suministro permitiría a Apple reducir tensiones en su cadena de producción y proteger márgenes. La compañía ya había trasladado parte del encarecimiento de memorias y otros componentes a algunas gamas de Mac y iPad.
El repunte bursátil refleja el peso que sigue teniendo el iPhone en las expectativas de crecimiento de Apple. Aunque la compañía ha diversificado ingresos hacia servicios, wearables y dispositivos profesionales, cualquier señal de renovación relevante en su producto estrella mantiene un impacto directo en la percepción del mercado.
La posible llegada de un iPhone plegable también situaría a Apple en un segmento en el que otros fabricantes llevan años compitiendo. Su entrada tardía puede jugar a favor si logra convertir el formato en un producto premium con mayor escala y mejores márgenes.
