Ibon Aperribay, el presidente de Sapa, ha asegurado un préstamo de 60 millones de euros para acelerar su crecimiento internacional. Esta operación ha sido liderada por el Instituto de Crédito Oficial (ICO), el Banco Santander y EBN Banco de Negocios.
Los fondos se destinarán a reforzar su presencia en Europa y Estados Unidos, mercados donde la demanda de sus sistemas de movilidad está en auge. La firma busca elevar su capacidad tecnológica para cumplir con los estándares de los mercados comunitarios.
Este crédito a largo plazo permitirá a la empresa vasca satisfacer los pedidos de sus transmisiones avanzadas. La inyección de capital es vital para consolidar su estructura financiera ante los nuevos contratos internacionales previstos para este ejercicio.
Capacidad industrial
La inversión se centrará en modernizar sus instalaciones actuales e incrementar la capacidad industrial de sus plantas. Estas mejoras permitirán ampliar las líneas de producción para dar respuesta a los exigentes programas de la OTAN.
La compañía pretende optimizar su posicionamiento dentro de los planes de defensa transatlánticos. Al mejorar sus procesos productivos, Sapa asegura una ventaja competitiva en la fabricación de componentes críticos para vehículos pesados y blindados.
