Actualmente, el crecimiento del sector industrial depende más que nunca de su resiliencia y de su agilidad en las operaciones. Los fabricantes que son capaces de modificar sus líneas de producción cuando aumenta la demanda obtienen beneficios rápidamente; en cambio, los que tardan en reaccionar se ven obligados a reducir sus operaciones. Los consumidores se están acostumbrando a unos tiempos de entrega similares a los de Amazon, y muchos fabricantes tratan de emular esta capacidad y de atender a sus clientes de forma flexible.
Los fabricantes que han superado con éxito estos retos tienen algo en común: todos ellos han invertido en infraestructura digital para operar de forma más flexible en sus procesos. Según una reciente encuesta mundial de McKinsey & Company, las empresas están acelerando 3-4 años sus planes y sus estrategias de digitalización para mejorar su posición competitiva. Estas empresas están adoptando los tres pilares de una cadena de suministro ágil: una tecnología de operaciones (OT) abierta y conectable, una mayor integración de la tecnología de la información (IT) y el compromiso con un sólido ecosistema de partners.
Los principales facilitadores de la flexibilidad
Un análisis más detallado de los tres pilares de la transformación digital muestra las ventajas de cada uno de ellos, a la hora de responder rápidamente a un entorno cambiante e impredecible.
Tecnología de operaciones abierta (OT)
Con el impacto de la digitalización en las operaciones industriales, el hardware tiene un papel cada vez menos importante y el software, en cambio, gana importancia a la hora de impulsar la eficiencia operacional. La interoperabilidad de las mejores soluciones de software se revela como un elemento fundamental, que proporciona las eficiencias necesarias para reforzar una ventaja competitiva. Las herramientas de software nuevas y abiertas que trabajan juntas habilitan la agilidad, la innovación y la calidad constante necesarias para competir. Muchos reconocen que haber invertido en plataformas de hardware y de software cerradas y patentadas va en contra de la eficiencia.
Afortunadamente, hoy en día es posible implantar una arquitectura abierta y basada en estándares capaz de mejorar de forma decisiva las operaciones y acelerar la entrega de productos altamente personalizados a los consumidores. La automatización universal introduce un mundo de componentes de software de automatización "plug and produce" que se implementan fácilmente para abordar retos específicos. Las soluciones de automatización universal interoperables y portátiles ayudan a optimizar los costes y el rendimiento gracias a la facilidad con la que se integran los componentes. Además, como las aplicaciones son agnósticas, los usuarios finales pueden implantar nuevas formas de impulsar la agilidad y la productividad en la fabricación.