Las perspectivas del sector sanitario son sólidas para 2019. Los balances fuertes y las valoraciones atractivas podrían estimular el apetito por las fusiones y adquisiciones. La innovación debería actuar como un fuerte catalizador de la recalificación y se espera que despierte un renovado interés entre los inversores.
Un fuerte ciclo de innovación y una cartera de productos sólidos son un motor de crecimiento y hablando del sector salud, el campo de la inmunoterapia está en auge con una inversión de miles de millones de euros. El concepto de explotar el sistema inmunológico para combatir enfermedades como el cáncer ha creado grandes expectativas durante décadas, pero sólo ha comenzado a tener éxito recientemente.
Los tratamientos de inmunoterapia se referían primero a los anticuerpos monoclonales, diseñados para atacar partes específicas de un cáncer. Tras el éxito de los primeros inhibidores puestos en el mercado (incluidos los anti-PD1 de Merck y Bristol Myers), el espacio CAR-T proporcionó gran expectación. Un agente de gran relevancia en la inmunoterapia del cáncer es un tipo de glóbulo blanco conocido como célula T. Estos tratamientos CAR -T tienen como objetivo estimular el sistema inmunológico mediante la ingeniería de las células T para ayudarles a encontrar y atacar las células cancerosas.La primera aprobación de la Administración Estadounidense de Medicamentos y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés)FDA) fue la terapia celular Novartis CAR-T Kymriah. El precio reembolsado por Novartis se estima en 475.000 dólares. El segundo CAR-T aprobado en el mercado fue Yescarta, un producto desarrollado por KITE pharma. La compañía fue adquirida por Gilead por 11.900 millones de dólares en noviembre de 2017. Yescarta fue aprobado para DLBCL, un subtipo de linfoma, para pacientes que no reaccionaron a otras terapias. El precio de reembolso se fijó en 375.000 dólares.
Fusiones y adquisiciones
La tendencia de fusiones y adquisiciones en el sector de la biotecnología se ha acelerado con una serie de acuerdos anunciados recientemente. Por ejemplo, en diciembre de 2018, GlaxoSmithKline pagó 5.100 millones de dólares por Tesaro, una compañía comercial dedicada a la oncología. Las acciones se duplicaron desde sus mínimos de noviembre.