La Reserva Federal de los Estados Unidos y el Banco Central Europeo celebran esta semana sus dos últimas reuniones del año. Lo hará primero la Fed, que anunciará sus decisiones este próximo miércoles y, después, el jueves, el BCE. Dos citas que acaparan la atención de los inversores, pero que no se presentan como claves o trascendentales para los mercados financieros. De hecho, se espera que ambas cumbres sean una suerte de transición hacia un 2024 más movido. Pero ¿qué esperar de ambos organismos en estas reuniones?
La Fed y la pausa
La Reserva Federal será la primera en anunciar sus decisiones de política monetaria. Unas decisiones que estarán, según el consenso, en la línea de la pausa. Esto es, no se espera ningún movimiento con respecto a subidas o bajadas de tipos de interés. El escenario principal es, ahora, el de comenzar un periodo de pausa y estabilidad en los tipos actuales – que están en el 5,25% y 5,5% en los Estados Unidos – durante los próximos meses. De hecho, la mirada de los inversores está ya puesta en vaticinar cuándo podrían comenzar los recortes de tipos en el próximo año.
“Desde la última reunión del FOMC, los datos macroeconómicos de EE.UU. se han debilitado, y las medidas de inflación al consumo también han bajado. La debilidad del panorama macroeconómico y la mayor contención de la inflación al consumo han hecho que el mercado valore cada vez más los recortes de la Fed en 2024 y que estos comiencen antes. Por estas razones, es probable que la reunión de diciembre ejerza una presión a la baja en los precios del mercado, ya que los indicadores para finales de 2024 sugieren un recorte de aproximadamente 25 puntos básicos”, señala Erik Weisman, economista jefe y gestor de carteras de MFS Investment Management.
Una postura que también comparte la gestora Federated Hermes al señalar que lo que veremos a partir de esta reunión es un modo pausa que se mantendrá, al menos, durante la primera mitad del próximo año. “Creemos que la Reserva Federal ha entrado en un periodo de "tipos más altos durante más tiempo" que probablemente se prolongará al menos hasta la segunda mitad de 2024. Corresponde a los responsables políticos dejar que el impacto retardado de la política monetaria se sienta plenamente antes de relajarla. Además, a Powell nada le gustaría más que llevar a la economía hacia un aterrizaje suave. Nunca ha perdido la esperanza de que EE UU pueda evitar una recesión, y su legado se vería reforzado si lo consigue.”
El BCE y el balance
Del BCE, por su parte, se espera que mantenga los tipos en los niveles actuales, que están entre el 4 y 4,5%. Aunque, eso sí, los inversores esperan algún tipo de guiño o señal indicativa para saber cuándo podrían comenzar a descender los tipos de interés durante el próximo año. Lo que sí que parece descartado por el consenso es cualquier tipo de movimiento alcista o bajista en los tipos.