La Fed, Escocia y la banca europea. Esta semana de infarto toca a su fin y los inversores comienzan a reordenar sus carteras de cara a los próximos meses. Una vez pasadas la mayores incertidumbres que acechaban al mercado, el sector bancario será sin duda uno de los que más movimientos registre tras conocerse el volumen de peticiones de la para la nueva línea de liquidez condicionada a la concesión de crédito (TLTRO).
A pesar de que los 82.600 millones de euros solicitados por la banca europea se quedaron muy por debajo de lo que esperaba el mercado, las entidades financieras reaccionaron con subidas generalizadas en Bolsa. En España, Santander y BBVA avanzaron más de un 1%, mientras que en la banca mediana destacó Popular con una subida cercana al 3%.
Los inversores se preguntan ahora si es buen momento para apostar por estas compañías, a la espera de que la subasta de diciembre (en la que previsiblemente se pedirá una cifra muy superior al BCE) suponga un nuevo impulso alcista para estas cotizadas.
Los expertos lo tienen claro. No importa cuánto dinero pida cada una de ellas. Hay que ser muy selectivos, tanto por resultados como por evolución de negocio. Peter Garnry, Estratega de renta variable Saxo Bank, asegura que "los bancos de la periferia no cuentan con la confianza del mercado". A su juicio, los más beneficiados serán entidades como Société Générale y Piraeus Bank, "que han logrado arrojar unos resultados mucho mejores que el resto del sector".
El experto también tiene claro a quiénes dejar fuera de cartera, y entre ellos señala a una entidad española: Sabadell. Según explica, por el "empeoramiento de la calidad del crédito antes de la valoración de la calidad de los activos".