Taiwán ha expresado su intención de construir junto a Estados Unidos una cadena de suministro de alta tecnología de carácter “democrático”, con especial foco en la inteligencia artificial, pocos días después de que ambas partes cerraran un acuerdo comercial estratégico.
El entendimiento, anunciado tras varios meses de negociación, contempla una reducción de aranceles del 20% al 15% sobre los productos taiwaneses y un compromiso de inversión de 250.000 millones de dólares por parte de empresas de la isla en territorio estadounidense.
Además, el Gobierno de Taipéi se ha comprometido a garantizar otros 250.000 millones de dólares en créditos empresariales, destinados a facilitar nuevas inversiones y reforzar la cooperación industrial entre ambos países.
Alianza industrial y tecnológica
Durante una rueda de prensa en Taipéi, Cheng Li-chiun, viceprimera ministra de Taiwán, subrayó que el acuerdo no implica una deslocalización de la cadena de suministro, sino una estrategia para reforzar la fortaleza industrial taiwanesa.
«Esto no es una transferencia de la cadena de suministro industrial, sino una expansión de la capacidad industrial taiwanesa en Estados Unidos, con una cadena construida conjuntamente», afirmó, según declaraciones recogidas por la agencia CNA.
