Algo se mueve en Cupertino y no es precisamente un nuevo iPhone. Apple ha confirmado una reestructuración profunda de su equipo directivo que evidencia una auténtica fuga de talento en la industria tecnológica, con un intercambio de cromos de alto nivel entre los grandes gigantes del sector.
La compañía anunció este jueves la salida de dos figuras clave: Kate Adams, su responsable jurídica, y Lisa Jackson, encargada de asuntos medioambientales y sociales. Ambas dejarán huecos significativos en la mesa de decisiones de Tim Cook en un momento regulatorio delicado.
Para cubrir la vacante de Adams, Apple ha dado un golpe de efecto fichando en casa del vecino. Jennifer Newstead, actual jefa legal de Meta, será quien tome el relevo. Un movimiento estratégico que sugiere que la guerra por el talento legal está más viva que nunca.
Newstead aterrizará en la compañía el próximo 1 de enero para integrarse en el equipo de Cook, aunque no sustituirá oficialmente a Adams hasta el 1 de marzo de 2026. Una transición escalonada para asegurar que nada se rompa en el traspaso de poderes.
Por su parte, la salida de Lisa Jackson en enero de 2026 provocará una división de sus actuales competencias. La gestión de asuntos de gobierno pasará a manos de la recién llegada Newstead, centralizando así el poder legal y político bajo una misma firma.
