Tal vez ya hayas escuchado este término con anterioridad, pero no sepas muy bien a qué se refiere. A lo largo de este artículo trataremos de despejar plenamente tus dudas. Para que entiendas cuáles son las razones de que esta modalidad de trabajo no haga más que sumar adeptos. Y de que aparezca como una de las grandes opciones de cara al futuro.
Persiguiendo las mejores condiciones posibles en el entorno laboral.
Entre las herramientas necesarias para realizar una buena gestión de RRHH debemos subrayar como primordial la constante búsqueda de la comodidad y el bienestar del trabajador. Esto implica conseguir que dicho trabajador sea capaz de acometer las labores que su trabajo requiere en las mejores condiciones posibles. Parece obvio ¿no? Pero lo cierto es que este es un aspecto que tradicionalmente ha sido dejado de lado. El trabajador debía adaptarse a las condiciones existentes (cualesquiera que fuesen) y cumplir con su cometido. Se le proporcionaban las herramientas indispensables y se dejaban de lado otro muchos factores. Factores que repercutían de manera indirecta sobre la productividad al repercutir de manera directa sobre el trabajador.
¿Cuáles son?
Mal ambiente laboral
Trato defectuoso tanto a nivel horizontal (entre compañeros) como vertical (entre superiores y subalternos). Es capaz de repercutir gravemente sobre la moral.
Precariedad del centro de trabajo
Condiciones más bien insalubres (limpieza, temperatura, iluminación), infraestructura obsoleta o ineficiente, o incluso una estética negativa. Trabajar durante muchas horas inmerso en un mal ambiente termina por repercutir de manera significativa sobre la persona.