Hemos pasado de temer una recesión en el último ejercicio al convencimiento de que no la veremos, al menos, en este 2020… Partiendo de esa base, ¿son de los que piensan que la macro puede dar sorpresas positivas este año o son cautelosos?
Somos más bien prudentes, sobre todo por lo que estamos viviendo en estos últimos días y semanas en China con respecto al coronavirus y la paralización de amplios sectores de algunas zonas geográficas o regiones. Esto nos hace ser un poco más prudentes de cara a este 2020 que acaba de comenzar.
¿Qué visión tienen para España respecto al crecimiento y al potencial del mercado nacional?
Desde el punto de vista del crecimiento de la economía española, los datos tampoco son demasiado positivos. Estamos viendo una ralentización del consumo, el principal motor de la economía en los últimos años, es verdad que en el último trimestre hemos visto un pequeño tirón de las exportaciones pero, como digo, no hay demasiados datos positivos que nos inviten a pensar en un mayor crecimiento de la economía española. Si nos mantenemos en el entorno del 2% sería positivo pero tenemos un desempleo muy importante y deberíamos crecer de manera más significativa para poder reducir ese desempleo.
Desde el punto de vista del mercado, dentro de los factores que nos influyen -aparte de los puramente macroeconómicos- aquellos que tienen que ver con la incertidumbre política que hemos vivido a lo largo de todo 2019 han hecho que el mercado español sea uno de los menos positivos del entorno europeo. Mientras esto siga siendo así, es verdad que hay un factor de valoración mejor que el de otros mercados, pero también es verdad que el dinero no viene a España con el interés o alegría con la que lo hace a otros mercados. Por tanto, también teniendo en cuenta el peso del sector bancario y de otros sectores, creemos que España no va a ser el mercado favorito entre los inversores internacionales y, por ende, su comportamiento desgraciadamente no va a ser demasiado positivo.