Donald Trump ha propuesto un aumento del 50% del presupuesto militar de Estados Unidos para 2027, hasta alcanzar 1,5 billones de dólares, una cifra que supondría un máximo histórico en gasto en defensa.
El presidente ha defendido que este incremento responde a un entorno internacional más exigente y a la necesidad de preservar la superioridad militar estadounidense frente a potencias rivales. La propuesta se enmarca en su estrategia de reforzar la capacidad disuasoria del país.
El planteamiento ha sido presentado como una medida estructural, no coyuntural, dentro de la política de seguridad nacional.
Aranceles como vía de financiación
El mandatario sostiene que el aumento puede financiarse mediante los ingresos generados por los aranceles a las importaciones, evitando así un incremento directo de la presión fiscal sobre los ciudadanos.
Según Trump, esta recaudación permitiría absorber el crecimiento del gasto militar sin comprometer el equilibrio presupuestario, apoyándose en una política comercial más proteccionista.
