Reducir el impacto medioambiental de la automoción es uno de los principales desafíos del sector en la actualidad. Aunque son muchos los esfuerzos que se están realizando para apostar por la movilidad sostenible, hay muchas otras acciones que se pueden realizar y que permiten mejorar la huella de carbono de concesionarios y talleres. Una de ellas es dejar de lado las facturas en papel y emitirlas en formato digital.
Para facilitar este proceso, Imaweb, proveedor líder en Europa de soluciones digitales SaaS para la industria de la automoción, ofrece la solución Digital Invoice, un producto con el que los concesionarios pueden recopilar de manera digital la facturación de todos los departamentos en una misma plataforma, recogiendo, a la vez, los documentos del taller, del almacén, de los vehículos nuevos y de los de ocasión.
La factura digital cuesta un 47% menos que la de papel
Con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente que se celebra este 5 de junio, Imaweb recuerda que, con la digitalización de las facturas, se podría llegar a ahorrar hasta 70kg de papel anualmente, beneficiando al planeta. Y es que, de acuerdo con el con el Estudio comparativo de uso de la facturación electrónica en España de la Fundación Seres, cada tonelada de papel implica la tala de 24 árboles y cada millón de facturas impresas supone el uso de hasta 10 toneladas de madera; por lo que, el uso de las facturas electrónicas permite ahorrar lo equivalente a 12.960 pinos en España cada año.
Pero, más allá de la sostenibilidad, el uso de soluciones como Digital Invoice permite reducir gastos. Un estudio del Grupo Imaweb, que utilizó a Francia como mercado indicador, reveló que cada año el sector de la automoción emite hasta 2,5 millones de facturas en formato físico, suponiendo un alto coste para las empresas. Concretamente, se estima que se destina lo equivalente al 5% de los beneficios de las organizaciones solo a gestionar, procesar y almacenar estos documentos. Una factura en papel tiene un coste medio de 9,5€; mientras que, con la desmaterialización, se quedaría en 4,5€ al no requerir emisión y envío, lo que representa un ahorro del 47%.
En el caso de España, la Fundación Seres calcula que la facturación electrónica permite un ahorro de más de 1.868 millones de euros en costes de gestión respecto al uso de facturas físicas, suprimiendo hasta 515 años en horas de trabajo necesario para emitir y gestionar el mismo número de documentos.