¿Por qué decidiste dedicarte al mundo de la inversión?
Más que una decisión premeditada, el dedicarme a la inversión fue la consecuencia natural de mi trayectoria profesional previa a 2014, que combinaba el haber invertido, lanzado y gestionado dos proyectos emprendedores, con años siendo consultora y directiva en empresas productivas de tamaño mediano.
Al final, los fondos de Venture Capital invertimos en personas con retos empresariales, organizacionales y personales muy importantes, que por lo general están muy solas en el día a día a la hora de tomar decisiones. El haber experimentado en carne propia retos similares y la voluntad de compartir y apoyar a los emprendedores españoles en la creación de empresas sólidas y duraderas, es mi principal motivación para estar en el mundo de la inversión.
Dentro de tu trayectoria, ¿qué evolución ha experimentado el género femenino dentro del mundo de la inversión en los últimos años?
Creo que en los casi 10 años que llevo en el mundo de la inversión, lo más relevante es que la conciencia cada vez está más generalizada de que la mujer tiene que tener mayor presencia en el sector. Este aumento en el nivel de conciencia se va materializando con la participación e incorporación de mujeres en todos los ámbitos de la inversión: business angels, corporate venture funds, departamentos de innovación y fondos de venture capital donde cada vez hay más mujeres con un nivel y experiencia que van a marcar una diferencia.
¿Por qué crees que es importante reforzar el papel de la mujer inversora?
Porque soy firme creyente de que cualquier organización y sector es más fuerte, rico y completo, cuando exprime todo su potencial con perfiles muy diversos aportando a su desarrollo. Y desgraciadamente, la mujer aún está infra representada en el sector de la inversión, así que hay que seguir trabajando por mejorarlo.
¿Qué obstáculos te has encontrado a lo largo de tu trayectoria profesional?
Los propios de las responsabilidades que he tenido, pero afortunadamente ninguno por el hecho de ser mujer.