Las acciones estadounidenses profundizaron sus pérdidas al final de la sesión, incluso después de que la Cámara de Representantes aprobase un paquete de ayuda de 2,2 billones de dólares, el más grande en la historia de Estados Unidos, para ayudar a las personas y las empresas a hacer frente a una incipiente recesión económica causada por el brote de COVID-19 y para proporcionar urgentemente a los hospitales suministros médicos.
El plan de estímulo masivo junto con la flexibilización sin precedentes de la política por parte de la Reserva Federal, ayudó al S&P 500 a subir un 10,3% durante los últimos días, alcanzando su mejor semana desde 2009. Aún así este índice de referencia del mercado de valores ha bajado un 25% desde su máximo de febrero. Y el viernes cerraba con una caída del 3,37% Por su parte el Dow Jones en su desempeño más fuerte de tres días desde 1931, aumentó un 21% de lunes a jueves, pero el viernes caía un 4%. El Nasdaq a final de la semana perdía un 3,79%.
El paquete de ayuda, que ha sido firmado por Trump, incluye el envío de cheques por 1.200 dólares a los estadounidenses, un programa de 367.000 millones para ayudar a las pequeñas empresas así como un fondo de 500.000 millones de dólares en préstamos para negocios, ciudades y Estados.
Por su parte el presidente de la Fed, Jerome Powell, dijo que el Banco Central estadounidense mantendrá sus esfuerzos para respaldar el flujo crediticio en la economía del país. “Seguiremos haciéndolo de forma energética y abierta, como lo hemos hecho”, declaró Powell. La Reserva Federal lanzará más programas destinados a ayudar a los mercados y ha comunicado su compromiso de continuar la compra de activos.
Estados Unidos ya ha superado a China, Italia y España como el país con más casos de coronavirus. El número de contagiados supera los 87.000, y el número de muertos sobrepasa los 1.500.