Tras una dura jornada en los mercados financieros globales, y sin la tradicional rueda de prensa de Janet Yellen, el mercado debe conformarse con un comunicado en el que la Fed no ha dejado lugar a la sorpresa: sin cambios en los tipos de interés, que se mantienen desde 2008 en un rango mínimo de entre 0% y 0,25%.
El mensaje también ha sido el esperado respecto al futuro de la política monetaria: "podemos ser pacientes para normalizar la postura de la política monetaria". Y todo a pesar de que en el comunicado, la institución deja patente su optimismo con la evolución económica, al asegurar que el ritmo de crecimiento es sólido y "las condiciones del mercado laboral han mejorado aún más". También destacan un aumento moderado en el gasto de los hogares, gracias a la mejora del poder adquisitivo por la caída de los precios de la energía.
Precisamente esta caída de precios es lo que hace que el organismo se muestre especialmente vigilante con la evolución de la inflación. "Prevemos que la inflación se reduzca más en el corto plazo, pero esperamos que vaya subiendo gradualmente hacia un 2% a medida que el mercado laboral mejore aún más y los efectos transitorios de los precios de la energía se disipen".
Primer encuentro tras el BCE
Esta era la primera reunión desde que el Banco Central Europeo (BCE) tomase la decisión de embarcarse en un programa de quantitative easing que superó todas las expectativas de los inversores. Aunque los expertos coinciden en que la decisión de Mario Draghi no será tan efectiva como podría haberlo sido años atrás, sin duda supone un aliciente para que la Fed confíe en una mejora de las perspectivas de la recuperación global. Aunque en el comunicado los miembros del organismo no hacen ni una sola mención a las dificultades financieras globales.