1. Disponer de las herramientas adecuadas: Para cortar un jamón ibérico hacen falta tres tipos de cuchillos: el carnicero, para retirar la piel y la grasa del exterior del jamón; el jamonero, para cortar las lonchas y el tipo puntilla para el corte de la cadera.
2. Afilar bien los cuchillos: Un cuchillo malo, bien afilado, siempre es mejor que uno bueno, mal afilado. Este es uno de los puntos claves para conseguir un buen corte.
3. Colocar la pieza en el jamonero: Si lo vamos a cortar en casa, lo ideal es empezar a cortar la parte más estrecha, llamada babilla. Luego, pasaremos a cortar la parte más ancha, la maza. Así mismo, iremos pelando el jamón a medida que lo vamos consumiendo, con ayuda de la puntilla y del cuchillo carnicero.
4. Realizar el corte con cuidado: Es muy importante, para evitar posibles accidentes, que la mano que no se utilice para cortar, siempre esté fuera del alcance del filo del cuchillo.
5. Retirar la corteza y el tocino exterior: Usaremos la puntilla para retirar la corteza y la grasa de los sitios más complicados, como puede ser la cara del jamón, y la del hueso puente.