El conjunto de economías que conforman la eurozona, es decir, los que cuentan con el euro como divisa, se sitúan en una media de recesión técnica, tras retroceder al cierre del primer trimestre del año, por segundo trimestre consecutivo. Es decir, las economías de la eurozona acumulan dos trimestres consecutivos en negativo.
El profesor de EAE Business School, Javier Fernández-Pacheco explica que la recesión técnica es la que se produce cuando un país experimenta dos trimestres consecutivos de un crecimiento negativo en el PIB.
En el caso de la Eurozona, el crecimiento del PIB ha sido negativo en el -0,1%, en los dos últimos trimestres, con lo que “se cumple la condición para reconocerse como recesión técnica”, añade Fernández-Pacheco.
Carlos Balado, profesor de OBS Business School y director de Eurocofín explica que una recesión es el periodo de tiempo en el que el crecimiento de una economía es negativo. En el caso de la recesión en Estados Unidos, debe acumular, además de dos trimestres negativos, una destrucción de empleo, pero “en Europa no se concibe de la misma forma”.
Los cuatro componentes del PIB que explican por qué se ha producido una recesión son: reducción del consumo de los hogares, de la inversión empresarial y de las exportaciones netas.