El Gobierno australiano obligará por ley a las plataformas digitales a ofrecer a los usuarios la opción de apagar el algoritmo en redes sociales. El país oceánico da un paso histórico para frenar la adicción a las pantallas, permitiendo que la gente recupere el control de lo que consume.
Bajo esta nueva legislación, los internautas podrán rechazar el feed personalizado y ver únicamente las publicaciones cronológicas de los creadores y amigos que realmente siguen. Esta medida, bautizada como «My Feed, My Way», llega justo después de su pionero veto infantil a estas aplicaciones.
Multas millonarias para las tecnológicas
Anthony Albanese, primer ministro del país, ha defendido esta iniciativa como una reforma pragmática que por fin responsabiliza a las grandes tecnológicas de su inacción. El político insiste en que no buscan un control gubernamental, sino devolver el poder de elección a las personas.
Las plataformas que ignoren la norma o no cumplan con esta exigencia se enfrentarán a sanciones colosales que podrían alcanzar los 109,2 millones de dólares australianos (unos 79 millones de dólares estadounidenses). El regulador nacional de seguridad en internet vigilará de cerca su cumplimiento.
La estela europea y el riesgo de censura
Australia sigue así la estela marcada por la Unión Europea y su Ley de Servicios Digitales, que desde 2024 exige opciones similares para desactivar el rastreo de perfiles. Sin embargo, los reguladores europeos ya han denunciado que las redes suelen esconder o dificultar enormemente esta alternativa.
Además de apagar las recomendaciones algorítmicas, la ley dotará al regulador «eSafety» de poderes para exigir la retirada ultra rápida de contenido ilegal o dañino. Pese a las buenas intenciones del Ejecutivo, los defensores de la libertad de expresión ya han alertado sobre el posible riesgo de censura.
