Ninguna tecnológica europea había reunido tanto dinero de golpe. Mistral, la desarrolladora francesa de inteligencia artificial, comunicó este martes el cierre de su Serie D por 3.000 millones de euros. Con esa entrada de capital, el precio que el mercado pone a la empresa supera ya los 21.000 millones.
Al frente de la operación se ha situado Samsung Electronics. Le acompañan en la coordinación el Scaleup Europe Fund, vehículo gestionado por EQT, y PSG Equity, que ya figuraba entre los accionistas.
El destino del dinero, según detalló la propia empresa, se reparte en varios frentes. Ampliar la investigación en los llamados modelos de frontera, sumar potencia de cálculo para entrenar sistemas mayores y apuntalar las infraestructuras propias. A eso se añade el empuje al negocio y la salida a nuevos mercados.
Tres años y 125 grandes cuentas
La compañía nació hace tres años y hoy tiene actividad en 20 países. Sostiene que trabaja con más de 125 grandes corporaciones en proyectos críticos de transformación con inteligencia artificial. Cita entre ellas a Airbus, ASML y HSBC.
El argumento de la soberanía
Frente al dominio de los gigantes estadounidenses, la firma gala ha convertido la «IA soberana» en su bandera comercial. Su tesis: la etapa inicial de la IA generativa se decidió por quién construía el modelo más capaz, y esa etapa ha terminado. Lo que preocupa ahora a empresas y administraciones, sostiene, es usar la tecnología sin ceder el mando sobre información, sistemas e instalaciones.
De ahí que aspire a cubrir todos los eslabones. Desde los modelos de pesos abiertos (open-weight) hasta el equipamiento que los sostiene, la potencia de cálculo y las herramientas para ponerlos a funcionar en entornos reales. El argumento de venta es evitar que un cliente quede cautivo del calendario, las tarifas o el suministro de un solo fabricante.
La empresa resume su idea de soberanía en cuatro condiciones: que la información nunca abandone la organización, que los modelos se puedan gobernar y adaptar, que exista cómputo privado y de coste previsible, y que los sistemas ya desplegados admitan control y auditoría.
De ASML a Samsung
El relevo entre inversores industriales es significativo. La anterior ronda, la Serie C, la encabezó el fabricante neerlandés de equipos de litografía ASML; esta la firma el conglomerado surcoreano Samsung Electronics.
Debutan en el accionariado el Gran Ducado de Luxemburgo, la gestora Advent y varios fondos y cuentas administrados por BlackRock.
Han vuelto a poner dinero socios anteriores como Nvidia, Salesforce Ventures, Bpifrance, a16z, Index Ventures, Lightspeed, General Catalyst, DST Global, Eurazeo, ASML, BNP Paribas CIB, Belfius, Carmignac, Headline, Hillspire, Korelya Capital y Phoenix Court.
