Este viernes, el Black Friday da el pistoletazo de salida a la época consumista por excelencia: el periodo navideño. La fiebre por las compras lleva a las minoristas al escaparate de los inversores y pone sobre la mesa los desafíos a los que se enfrentan.
Sector muy diverso
En el cajón desastre del sector retail se suele meter una multitud de compañías. Empresas diversas en tamaño y enfoque pero con un denominador bastante común. “Muchas de ellas se han quedado con una valoración muy atractiva”, señala Celso Otero, gestor de fondos de Renta 4. “Muchas de ellas están haciendo la misma generación de caja que antes desde el punto de vista porcentual o la han bajado de una manera poco significativa, pero su valoración sí que ha bajado con fuerza”. Es decir, nos encontramos con un claro paso desde una inversión de crecimiento hacia una inversión “más de tipo value, en la que la clave está en el miedo a que podamos estar ante una trampa de valor”, asegura.
Ante esta coyuntura, Otero recuerda que los cambios en los sectores suelen ser más lentos de lo que normalmente pensamos y reconoce que, en una proporción muy pequeña, cuenta con posiciones en L Brands o en Capri Holdings, la cartera multimarca creada por Michael Kors tras hacerse con la italiana Versace.
En definitiva, reconoce que no es el mejor sector para estar pero tampoco cree que la situación sea tan mala como la que se está cotizando. En todo caso, se muestra convencido de que “muchas veces, para que el mercado recoja un cambio de tendencia en ellas necesita ver un cambio de timón”. Algo de lo que ya se habla en L Brands. “Se está hablando de crear una división de su negocio más centrado en cosmética respecto al de Victoria´s Secret porque la valoración por partes sale más alta que si están unidas. (…)Creo que vamos a seguir viendo transformaciones en todo el sector y que el suelo no debería estar muy lejos, pero quizás nos encontremos en un escenario en el que pasa tiempo hasta que se pongan en valor las inversiones que deben hacer”, asegura.