BYD gana un 30% más y rompe cinco trimestres a la baja

Las exportaciones impulsan el beneficio trimestral de BYD un 30%, hasta 1.200 millones de dólares, pese al descenso de ingresos.
Wang Chuanfu, presidente de BYD Wang Chuanfu, presidente de BYD
Wang Chuanfu, presidente de BYD

El fabricante chino de vehículos eléctricos BYD encadenó su primer aumento de beneficios en cinco trimestres. Las cuentas del primer semestre, publicadas el pasado viernes, reflejan un beneficio neto de 1.200 millones de dólares entre abril y junio, un 30% más que un año antes.

La cifra supera ligeramente la previsión media de los analistas consultados por Bloomberg, situada en 1.190 millones de dólares. Los ingresos siguieron el camino contrario: cayeron alrededor de un 3%, hasta los 28.800 millones de dólares.

Detrás de la mejora están el tirón de las exportaciones y la demanda de los modelos más caros de la gama. La competencia con rivales como Xiaomi y Xpeng había erosionado los márgenes del grupo durante todo el año y empujó su expansión en Sudamérica y Europa, donde los lanzamientos y las renovaciones de producto elevan las ventas con mayor rentabilidad.

PUBLICIDAD

El mercado chino sigue en contracción

La recesión del sector automovilístico en China, el mayor mercado del mundo, no da tregua. La mayoría de los fabricantes, incluido el propio grupo, registró en julio una caída de ingresos interanual por los fuertes descuentos en los precios, según Bloomberg Intelligence.

Las ventas totales de vehículos de pasajeros en el país retrocedieron un 21% el mes pasado, de acuerdo con la Asociación China de Automóviles de Pasajeros (PCA). El Gobierno chino ha endurecido además la supervisión del sector: revisará los ciclos rápidos de desarrollo de los fabricantes para comprobar que no recortan en materia de seguridad con los nuevos modelos.

La compañía vendió 1,81 millones de coches en el primer semestre, una cifra alejada de su objetivo anual de entre 5 y 5,5 millones de unidades. Las entregas de julio tampoco acompañaron ese ritmo.

Las exportaciones, el motor del crecimiento

Los mercados internacionales sostienen al conjunto de la industria china. Las ventas de vehículos de pasajeros fabricados en el país y matriculados en el extranjero crecieron un 88% en julio, según la PCA.

Los analistas anticipan que la recuperación de los resultados se acelerará en la segunda mitad del ejercicio, a medida que la firma resuelva sus problemas de producción y las exportaciones sigan al alza. Las estimaciones recopiladas por Bloomberg apuntan a beneficios e ingresos en máximos históricos en el cuarto trimestre.

Barreras comerciales y frenos en Europa

El entorno comercial amenaza con ralentizar esos planes. La Unión Europea estudia nuevos aranceles a los vehículos híbridos chinos, según informó Handelsblatt en junio, un gravamen que estrecharía un mercado que ganó peso tras la imposición de aranceles a los coches totalmente eléctricos procedentes del país asiático.

Su planta insignia en Hungría, todavía en obras, acumula problemas. La instalación está bajo escrutinio por presuntos abusos laborales de subcontratistas y el cambio de gobierno en Budapest ha abierto una investigación sobre las subvenciones estatales, las exenciones fiscales y las concesiones medioambientales concedidas al grupo, que sostiene haber cumplido la legislación vigente. El arranque de la producción se ha retrasado hasta el cuarto trimestre, cerca de un año después de lo previsto.

La expansión también apunta a Japón, un mercado tan cerrado que fabricantes globales como General Motors renunciaron hace tiempo a competir en él. La marca ha empezado a comercializar allí el Racco, un eléctrico de pequeño tamaño diseñado para las estrechas carreteras del país, con el que entra en el segmento más importante de la industria automovilística japonesa.

PUBLICIDAD