El grupo de moda rápida Shein pasa a cotizar este martes en el mercado de Hong Kong con una etiqueta de precio muy alejada de la que llegó a tener. Su valoración de partida equivale a un 73% menos que el techo que alcanzó en 2022. La operación cierra un recorrido de intentos fallidos en otras dos plazas financieras.
El importe final de la colocación debía conocerse el lunes y seguía sin confirmarse al cierre de esta información. De acuerdo con fuentes consultadas por Bloomberg, la horquilla se habría cerrado en 48,56 dólares hongkoneses por acción, equivalentes a 6,19 dólares o 5,35 euros, un nivel algo por encima de la mitad del rango orientativo.
1.734 millones por el 280 millones de títulos
A ese precio, los 280 millones de títulos puestos en el mercado dejarían en caja unos 1.734 millones de dólares. El conjunto de la empresa quedaría valorado en torno a 26.304 millones de dólares, unos 22.700 millones de euros.
La comparación con el pasado reciente es el dato más llamativo de la operación. Tras su antepenúltima ronda de financiación, en 2022, la firma llegó a valer 98.200 millones de dólares. Doce meses después la referencia ya había caído hasta los 64.000 millones.
Ese deterioro tiene factura. El folleto de la salida recoge compensaciones de hasta 3.500 millones de dólares, abonables en acciones y en metálico, para los inversores estratégicos que entraron con valoraciones más altas. Esa partida casi dobla el dinero que la compañía espera levantar. Los fondos captados se destinarán sobre todo a tecnología y al crecimiento fuera de sus mercados actuales.
Quién respalda la colocación
La operación llega con parte del papel ya colocado. General Atlantic y Tiger Capital figuran entre los compradores comprometidos, junto a las chinas Boyu y Tencent. En total han suscrito 383 millones de dólares, lo que cubre alrededor del 22% de lo ofertado. Ese porcentaje bajaría si se activa la opción de sobreasignación, que permitiría emitir 42 millones de acciones adicionales.
El destino elegido tampoco era el previsto. La empresa quiso cotizar antes en Nueva York y después en Londres. El proyecto británico decayó por la intervención de los reguladores chinos en la última fase. Hong Kong ha funcionado como punto de encuentro entre el capital internacional y las autoridades del país.
Dos mercados clave, sin ventaja arancelaria
El estreno coincide con un cambio de reglas en las regiones que más facturación aportan. Europa supone el 35% de los ingresos y Estados Unidos otro 24%. Las dos han retirado las franquicias que dejaban entrar sin aranceles los envíos de escaso importe, la vía que sostuvo buena parte del crecimiento del grupo.
El impacto ya aparece en las cuentas. La facturación estadounidense cedió un 14% durante el primer trimestre.
