La firma de hipotecas sobre viviendas ha registrado un descenso interanual del 3,5% durante el mes de julio, marcando su mayor caída desde hace más de dos años. Este frenazo responde directamente al endurecimiento de la política monetaria y a los altos precios del mercado inmobiliario.
Pese a este tropiezo frente a los meses anteriores, el sector ha logrado sostener una actividad muy robusta cerrando más de 43.300 operaciones en apenas treinta días. En el acumulado global del año, el saldo entre enero y julio todavía resiste en terreno positivo con un avance del 5,4%.
Récord en el importe y retorno al tres por ciento
El dato más llamativo de la estadística publicada por el INE es el importe medio solicitado por los compradores, que se ha disparado casi un 11%. Por primera vez en toda la serie histórica, los ciudadanos están pidiendo a las entidades bancarias más de 180.000 euros para adquirir una casa.
En paralelo, el tipo de interés medio ha escalado hasta situarse de nuevo en la frontera del 3%, una cota que el sector no veía desde enero de 2025. La seguridad sigue mandando a la hora de endeudarse: el 62,3% de los préstamos se firmaron a tipo fijo, muy por encima de las opciones variables.
Hacia la normalización del ciclo inmobiliario
Juan Villén, director general de «Idealista/hipotecas», advierte que esta bajada en el volumen de concesiones evidencia una clara transformación en la dinámica de compra. El directivo señala que los altos precios y la agresividad del euríbor impactarán aún más en las cuotas a corto plazo.
Por su parte, María Matos, directora de Estudios de «Fotocasa», recuerda que las operaciones actuales reflejan negociaciones iniciadas meses atrás. Pese al choque monetario, la experta prevé una fase de normalización sana, protagonizada por compradores prudentes y bancos mucho más selectivos.
