Cisco ha anunciado un recorte de menos de 4.000 empleos, equivalente a menos del 5% de su plantilla, dentro de una reorganización orientada a reforzar sus áreas de mayor crecimiento: inteligencia artificial, silicio, óptica y seguridad. La compañía iniciará la mayoría de las notificaciones este jueves 14 de mayo, según comunicó Chuck Robbins, presidente y consejero delegado de Cisco.
Más IA, menos estructura
El ajuste llega en un momento de fuerte demanda para la compañía. Cisco cerró su tercer trimestre fiscal con 15.840 millones de dólares de ingresos y elevó sus previsiones anuales hasta una horquilla de entre 62.800 y 63.000 millones de dólares, apoyada en el crecimiento de los pedidos vinculados a infraestructura de IA.
La empresa ya acumula 5.300 millones de dólares en pedidos de infraestructura de IA en el ejercicio y ha elevado su previsión anual hasta 9.000 millones, frente a los 5.000 millones estimados con anterioridad.
El mercado premia el giro
La lectura de los inversores fue positiva. Las acciones de Cisco llegaron a subir cerca del 19% en preapertura, después de que la compañía combinara mejores previsiones de ingresos con una reordenación de costes centrada en negocios de mayor margen y crecimiento.
El movimiento refleja una tendencia cada vez más visible en el sector tecnológico: las grandes compañías no están recortando solo por debilidad, sino para recolocar capital y talento hacia las áreas que consideran estratégicas en la nueva economía de la IA.
