La inflación sigue siendo el principal riesgo de mercado no solamente porque se haya situados en máximos nunca vistos desde la década de los 80, sino también porque de su evolución depende el endurecimiento de los bancos centrales. En España, el IPC se ha situado ya por encima del 10%, concretamente en el 10,2%, mientras que en la Eurozona ha escalado hasta el 8,6%. Mientras que, en Estados Unidos, menos afectado por la guerra de Ucrania, el IPC siguió escalando en mayo hasta el 8,6% interanual. Unos datos que han añadido más leña al fuego y han hecho que la Fed subiera los tipos en 75 p.b. en su última reunión y que el BCE se plantee una subida de 50 p.b. en julio, en lugar de 25 p.b.
A mayor endurecimiento monetario, más riesgo de recesión y peores perspectivas para los mercados. Es decir, que la evolución de la inflación será clave para saber a qué riesgos se enfrentan los inversores en los próximos meses. Por eso, la pregunta estrella es ¿cuándo bajará la inflación?
¿Cuándo bajará la inflación?
Las perspectivas del BCE y de la Fed es que a finales de año sea inferior a la actual. Concretamente, el Banco Central Europeo espera un IPC para la Eurozona del 7,1% – 1,5 puntos menos que la actual – al término de 2022. Mientras que, la Fed es más optimista y cree que se reducirá hasta el 5% en los Estados Unidos para finales de año. En cualquier caso, y en base a estos pronósticos, se puede esperar un segundo semestre de reducción paulatina de la inflación, por lo que estaría próxima a tocar techo.
“Siempre que no se produzcan nuevas perturbaciones, la inflación debería descender rápidamente durante el próximo año, ya que la estabilización de los precios de las materias primas (y los efectos de base correspondientes), la disminución de las restricciones de la oferta y la desaceleración de la demanda deberían ejercer presiones a la baja", comenta la experta Silvia Dall'Angelo, economista senior de Federated Hermes Limited.
Por su parte, David Rees, economista senior de mercados emergentes de Schroders, comenta que “seguimos esperando que la inflación disminuya el próximo año, probablemente lo hará más lentamente y hemos revisado al alza nuestra previsión hasta el 3,6% en 2023, desde el 2,8% anterior. Esperamos que la tendencia sea a la baja en los próximos meses, pero sólo para volver al objetivo del 2% de la Reserva Federal en el cuarto trimestre de 2023. Esperamos que el pico de inflación en el Reino Unido y en la zona del euro se produzca un poco más tarde, en el segundo y tercer trimestre respectivamente”.