Ante la parálisis institucional, los empresarios han decidido tomar cartas en el asunto para frenar la caída que se prevé que cause el coronavirus en la actividad económica española. La prioridad para la patronal es que, por un lado, se protejan los empleos y, por otro, que se apoye a las empresas para evitar que su caída.
Así lo ha expresado el presidente e la CEOE, Antonio Garamendi, durante una entrevista esta misma mañana en Radio Intereconomía. Garamendi ha explicado que las empresas “son el tractor para poner al país en marcha de nuevo dentro de unos días, de un mes o de dos meses…”. En esa línea, el representante de la patronal cree que en este punto «lo importante es proteger el empleo». Por ello, para Garamendi «los ERTE son una solución transitoria para solucionar este tema y proteger los puestos de trabajo”.
Los organismos de análisis aún no se han atrevido a cuantificar en qué medida se verá afectada la economía española por el coronavirus. La OCDE aportó cifras de las principales economías del mundo y olvidó la española, si bien es probable que los números que publicó a principios de mes se queden cortos en comparación con el impacto real que prevén gobiernos y empresas.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, explicó que la actividad económica sufrirá un «impacto de envergadura», en línea con lo que anticipan las empresas. En ese sentido, los representantes empresariales y el Ejecutivo se han mantenido en contacto para abordar cómo puede el estado paliar los efectos que va a tener la crisis en la actividad económica.
Desde CEOE y Cepyme consideran que se necesita una respuesta coordinada desde las instituciones nacionales e internacionales ante una situación «de excepcionalidad económica». Es por ello que se solicita que los nuevos esfuerzos que realice el Gobierno no computen en el cálculo del déficit presupuestario.