El Corte Inglés afronta su nueva etapa de crecimiento con una posición financiera reforzada. El grupo ha elevado su caja y equivalentes hasta 664 millones de euros al cierre de febrero de 2026, una cifra que, según los expertos, supone cuadruplicar su liquidez en dos años y alcanzar la mayor tesorería de la última década.
La compañía llega a este punto tras varios ejercicios marcados por la reducción de deuda y la mejora de la rentabilidad. El grupo cerró el ejercicio fiscal 2025, comprendido entre marzo de 2025 y febrero de 2026, con 17.247 millones de euros de volumen global de ingresos y una cifra de negocios de 14.988 millones.
El beneficio neto alcanzó los 628 millones de euros, un 22,8% más, mientras que el beneficio neto recurrente se situó en 522 millones, con un crecimiento del 11%. El resultado confirma una mejora operativa que llega en un momento clave para financiar su plan estratégico.
Una caja más sólida
El balance muestra también una deuda financiera neta de 1.648 millones de euros antes de IFRS 16, frente a los 1.796 millones del ejercicio anterior. La ratio de endeudamiento baja de 1,5 veces a 1,3 veces ebitda, el nivel más reducido en casi dos décadas.
La estructura de liquidez se completa con 1.120 millones de euros en líneas no dispuestas, hasta alcanzar 1.785 millones entre caja y financiación disponible. Si se incluye el papel comercial no utilizado, la liquidez máxima potencial asciende a 2.985 millones de euros.
Este colchón resulta relevante porque El Corte Inglés ha elevado el esfuerzo inversor previsto para el ejercicio 2026-2027 hasta 650 millones de euros, frente a los 567 millones invertidos en 2025. La compañía orientará esa inversión a tiendas, tecnología, logística y expansión de sus áreas de negocio.
Inversión hasta 2030
El grupo trabaja sobre un plan estratégico que contempla más de 3.000 millones de euros de inversión hasta 2030. La hoja de ruta busca renovar centros, reforzar capacidades logísticas y tecnológicas, y abrir una fase de crecimiento tras años centrados en el desapalancamiento.
La mejora de la caja facilita ese movimiento. El Corte Inglés ya no aborda la expansión desde una posición defensiva, sino desde una estructura más equilibrada entre inversión, deuda y generación de recursos propios. La clave estará en convertir esa liquidez en crecimiento rentable.
El área de retail sigue como eje principal. Esta división alcanzó 12.633 millones de euros de cifra de negocios y creció un 1,8% a superficie comparable. Moda y Belleza se mantuvo como una de las categorías con mejor comportamiento, con 5.882 millones de euros y un avance del 3,1%.
Nueva etapa directiva
La mejora financiera coincide con cambios en la primera línea ejecutiva. El consejo de administración nombró a Javier Catena, consejero delegado de El Corte Inglés, tras la llegada de Cristina Álvarez a la presidencia a comienzos de 2026.
Ese relevo llega con una prioridad clara: ejecutar el plan de expansión sin perder la disciplina financiera lograda en los últimos ejercicios. El grupo combina más caja, menor deuda y un calendario inversor más ambicioso, tres factores que marcan el nuevo ciclo de la compañía.
El reto estará en mantener el margen mientras aumenta el gasto en modernización. El Corte Inglés afronta su plan con más capacidad financiera, pero también con mayor presión para acelerar ventas, mejorar eficiencia y defender su posición en un mercado de consumo cada vez más competitivo.
