La fuerte caída de los bonos de CoreWeave esta semana se perfila como una prueba de fuego decisiva para los inversores tecnológicos. El operador de centros de datos ha visto cómo sus bonos, emitidos el pasado mes de junio con un rendimiento del 9,675%, se desplomaban en valor hasta disparar su rentabilidad al 15%. En paralelo, las acciones de la firma cayeron un 15,1% desde la apertura del lunes hasta el cierre del jueves, mitigando el golpe gracias a un repunte final del 6% impulsado por el respaldo de su socio Nvidia.
El canario en la mina del sector algorítmico
Los analistas financieros advierten de que esta liquidación de deuda señala una reevaluación global de los riesgos vinculados a proyectos que tardarán años en generar ingresos. Max Frumes, director global de finanzas apalancadas en 9fin, asegura que la compañía es el auténtico «canario en la mina» para un segmento que empieza a sufrir estrés financiero. El experto pronostica un punto de inflexión inminente donde el crédito será más caro y estará sujeto a un mayor escrutinio y rechazo por parte de los inversores.
El mercado de crédito ya ha comenzado a volverse mucho más selectivo. John Han, gestor de carteras en F/m Investments, confirma que su firma está revisando a fondo todas sus exposiciones en el espacio de la infraestructura de inteligencia artificial para comprobar si el rendimiento compensa la enorme concentración de riesgo.
Costes de capital y viabilidad de los proyectos
El mercado está virando desde un optimismo desmesurado hacia posturas mucho más bajistas y conservadoras. Hace apenas unos meses, los inversores ignoraron peligros latentes como el excesivo apalancamiento, las gigantescas necesidades de financiación o el riesgo de que los procesadores gráficos comprados quedaran obsoletos antes de inaugurar las instalaciones. Larry Holzenthaler, gestor de carteras en Catalyst funds, señala que el mercado castiga ahora a cualquier proyecto que opere en un entorno desafiante y abuse del endeudamiento.
Esta transición del modelo de negocio preocupa a la banca de inversión. Jim Reid, director global de investigación macroeconómica en Deutsche Bank, advierte de que el sector algorítmico abandona la financiación mediante flujo de caja libre para adentrarse en un ciclo de gasto de capital respaldado íntegramente por deuda. Además, Brad Collins, gestor de carteras en Vanguard, destaca que evaluar esta nueva emisión de deuda es cada vez más difícil debido a la premura que exigen las operaciones.
A este encarecimiento general de la financiación provocado por la inflación se suma la reciente controversia política sobre la edificación masiva de centros de datos. Dan Ives, socio y analista en Yorkville Ives, estima que entre el 5% y el 10% de los proyectos planeados nunca llegarán a construirse debido al creciente ruido regulatorio sobre los permisos y el precio de la energía.
