El euríbor, que determina el tipo de interés en las hipotecas variables, cerró junio en 2,80%. Este dato confirma una tendencia de estancamiento respecto a mayo, donde las caídas alcanzaron hasta el 2,755%, luego de once días de alza.
La portavoz de iAhorro, Laura Martínez, indicó que el euríbor ya había incorporado las expectativas tras los anuncios del Banco Central Europeo (BCE). La previsión era que alcanzara el 3%, lo cual supone un alivio para los hipotecados.
En el último año, el euríbor comenzó a aplanarse, con aumentos menores desde marzo, de manera que, para julio, se prevén varios días de descensos.
Impacto en hipotecas variables
Pese a la estabilización, los hipotecados verán aumentar sus cuotas. Históricamente, en junio de 2026, el euríbor estaba en un 2%, el más bajo en cuatro años, según Luis Javaloyes de Agencia Negociadora.
Javaloyes menciona que el BCE subió tipos el 11 de junio, debido a que la inflación superó el 3%, incrementada por conflictos en Oriente Próximo. Para los hipotecados, el periodo de alivio ha terminado, augurando mayores costes anuales.
Por ejemplo, una hipoteca de 350.000 euros aumentará su cuota en 126,48 euros al mes, más de 1.500 euros al año, según cálculos recientes.
Perspectivas de futuro
Pablo Vega, de Roams, remarca que la comparación anual muestra un euríbor aún por encima de hace un año, pese a no dispararse. El petróleo ha proporcionado solo un alivio parcial, y quedan factores inflacionarios por resolver.
El cierre del año podría ver al euríbor en torno a un 2,70%, condicionado por situaciones geopolíticas y futuras decisiones del BCE, según Javaloyes.
También, las condiciones de las hipotecas fijas permanecen estables, aunque el margen del 2,20% se está estrechando. Se recomienda a los compradores firmar las ofertas lo antes posible, para asegurar tipos bajos durante los meses de verano.
