Reyal Urbis se mantiene como la empresa con mayor deuda con Hacienda. La constructora e inmobiliaria, uno de los grandes símbolos del ajuste posterior a la burbuja inmobiliaria, figura de nuevo al frente del listado de grandes deudores de la Agencia Tributaria con una deuda cercana a los 265 millones de euros.
La Agencia Tributaria ha publicado su decimotercera lista de morosos, correspondiente a deudas superiores a 600.000 euros a cierre de 2025. El listado incluye 5.853 deudores, 144 menos que el año anterior, y recoge un importe global de 15.432 millones de euros, un 4,4% menos en términos brutos.
La mayoría de los grandes morosos son empresas. En concreto, el listado incluye 4.742 personas jurídicas, frente a 1.111 personas físicas. Del total adeudado, 12.177 millones corresponden a contribuyentes que aparecen como deudores principales; 2.557 millones a contribuyentes que son tanto deudores principales como responsables; y 698 millones a deudores que figuran únicamente como responsables.
Entre las empresas con mayores deudas figuran Bio-Zenite Energy, con 232,9 millones; Metaway Combustibles, con 195,6 millones; Vertix Petroleum, con 194,7 millones; Marillion SLU, con 151,1 millones; y Biomar Oil, con 119,1 millones. También aparecen en los primeros puestos Grupo Prasa, Servicios Esquerdo, I-Marchamadrid, Eurofinsa y Martankship Spain.
El listado muestra el peso creciente de las compañías vinculadas al sector de los carburantes y la energía, junto a empresas procedentes del inmobiliario y la construcción. En el caso de Reyal Urbis, la deuda arrastra todavía el impacto del ciclo del ladrillo y los procesos concursales derivados de la crisis financiera.
Durante el último año, 879 deudores han salido del listado y 735 nuevos contribuyentes se han incorporado. Entre las nuevas entradas destaca Metaway Combustibles, una de las compañías con mayor deuda dentro del listado actualizado.
La publicación anual busca aumentar la transparencia y reforzar el efecto disuasorio frente al incumplimiento fiscal. Para aparecer en ella, las deudas y sanciones tributarias deben superar los 600.000 euros, no haber sido pagadas dentro del periodo voluntario y cumplir los criterios de firmeza exigidos por la normativa y la jurisprudencia.
Entre las personas físicas, la lista mantiene nombres conocidos como Isabel Pantoja, Paz Vega o Bertín Osborne, y recupera a Patricia Conde y Kiko Matamoros. Sin embargo, el grueso de la deuda sigue concentrado en sociedades mercantiles, especialmente en compañías procedentes de sectores con largos procesos de ajuste o expedientes fiscales elevados.
El caso de Reyal Urbis confirma que los grandes pasivos fiscales vinculados al ciclo inmobiliario siguen presentes años después del estallido de la burbuja. Aunque el número de deudores se reduce, la lista mantiene un volumen elevado de deuda pendiente y vuelve a situar al sector empresarial en el centro del mapa de morosidad con Hacienda.
