Según publica El Confidencial, varias fuentes próximas a las conversaciones han confirmado que la carta de intenciones firmada durante el miércoles por la tarde y la madrugada del jueves entre Abengoa, los bancos y los ‘hedge funds’ va acompañada de una serie de cláusulas de obligado cumplimiento que condicionan muy seriamente el acuerdo de principios.
La más importante es la resolución del conflicto en Brasil, después de que el Gobierno del país latinoamericano iniciara hace semanas los trámites para embargar los negocios de la empresa española por falta de pago. Se trata de un país que los acreedores de Abengoa no están dispuestos perder.
Por otro lado, la Agencia Nacional de Energía Eléctrica (Aneel), el regulador del sistema eléctrico de Brasil, ya ha puesto en marcha el mecanismo jurídico para quitarle los activos que la multinacional andaluza posee, un negocio clave para poder refinanciar la deuda corporativa que asciende a casi 10.000 millones de euros.
Después de varios meses de negociación para encontrar un comprador que se quedara con las líneas de transmisión que Abengoa tiene en Brasil, Aneel ha decidido retirarle las concesiones que le fueron otorgadas a la compañía española en 2012 y 2014. Dicha decisión la justifican en base a "la incapacidad financiera de Abengoa para continuar con las obras y con la operativa de las plantas que ya están en funcionamiento ponen en riesgo el sistema eléctrico del país", tal y como lo han transmitido.
Debido a esto, es decir, sin estos activos, el plan de refinanciación no será viable, por lo que la compañía volvería a estar gravemente amenazada.