General Motors ha anunciado una inversión de 1.000 millones de dólares para sus operaciones de manufactura en México durante los próximos dos años. La decisión llega tras cerrar 2025 con resultados sólidos, disipando las dudas surgidas meses atrás sobre posibles ajustes operativos.
La automotriz enmarca este movimiento en una reorganización estratégica de su actividad industrial en la región. El plan refuerza la capacidad productiva local en un momento marcado por la revisión de cadenas de suministro y la presión competitiva del sector.
Paco Garza, presidente y director general de GM de México, ha señalado que la inversión responde a una «nueva estrategia» alineada con las políticas públicas para fortalecer el mercado interno y atender la demanda del consumidor mexicano.
Resultados comerciales y posición en el mercado mexicano
GM cerró 2025 con 198.153 unidades vendidas, consolidándose como la segunda marca del mercado, con una cuota del 12,2%. En diciembre, las ventas crecieron un 11,2% interanual, impulsadas por Chevrolet y por el canal Premium, que avanzó un 27,7%.
La compañía registró además sus mejores ventas anuales en Buick y GMC, mientras que Cadillac alcanzó su mejor desempeño desde 2017. En el segmento de SUV grandes, GM concentró el 78,8% de las ventas.
Estos resultados refuerzan el peso de la compañía en los segmentos de mayor valor del mercado automotriz mexicano, con especial protagonismo en vehículos de gran tamaño y gama alta.
Compromiso industrial a largo plazo
El anuncio cobra relevancia tras las especulaciones sobre posibles cierres de plantas o traslados de producción a Estados Unidos. GM confirma así su permanencia industrial en México como parte de su estrategia regional.
La empresa ha avanzado que en los próximos meses ofrecerá más detalles sobre los proyectos concretos de manufactura vinculados a esta inversión. De cara a 2026, GM prevé impulsar la innovación, reforzar su presencia en segmentos estratégicos y avanzar hacia un modelo productivo más sostenible en el país.
