España ha registrado un récord histórico en la afiliación de trabajadores extranjeros, al alcanzar los 3,36 millones de personas cotizando a la Seguridad Social en junio, según datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. Este grupo representa más del 15% del total de afiliados en el país.
La contratación de profesionales internacionales ha sido clave, cubriendo casi el 70% de los nuevos empleos creados. El incremento interanual del 9,4% supera al de la afiliación general, situado en el 2,5%. Desde la reforma laboral, el 43,4% del empleo neto corresponde a profesionales extranjeros.
Composición del empleo extranjero
El número de mujeres extranjeras en activo ha superado por primera vez los 1,4 millones, representando el 43,1% de este colectivo. Además, los contratos indefinidos dominan con un 88,5%, dejando una temporalidad del 11,5%, algo inferior al 11,8% de los trabajadores nacionales.
Estas cifras reflejan la importancia de los extranjeros en sectores clave. En el Sistema Especial del Hogar, constituyen el 44,2% de la ocupación, mientras que en el Sistema Agrario representan un 42,4%. La hostelería y la agricultura también dependen notablemente de sus aportaciones.
Impacto económico y social
El salario medio de los trabajadores inmigrantes es un 28,8% menor que el de los nacidos en España, según la Agencia Tributaria. A pesar de esto, la llegada de perfiles técnicos cualificados, principalmente de Sudamérica, y profesionales del sector sanitario está aumentando significativamente.
Marruecos sigue liderando el origen de los cotizantes extranjeros con 420.939 trabajadores, seguido por Rumanía y Colombia. Esta diversidad geográfica aporta un valor estratégico, facilitando el acceso a un pool global con habilidades específicas.
Según María Luaces, responsable de soluciones de talento y desarrollo en Synergie España, integrar trabajadores extranjeros ofrece ventajas competitivas y diversifica riesgos. Synergie es conocida por su enfoque en soluciones integrales de recursos humanos.
