La banca europea pide al BCE una tregua en el capital exigido

Los once mayores bancos del continente reclaman a las instituciones europeas una moratoria inmediata en las exigencias de capital.
la estatua del signo del euro frente al antiguo edificio del BCE en Frankfurt, Alemania la estatua del signo del euro frente al antiguo edificio del BCE en Frankfurt, Alemania
la estatua del signo del euro frente al antiguo edificio del BCE en Frankfurt, Alemania :: Shutterstock

Las once entidades bancarias más grandes del continente han trasladado por escrito a las instituciones comunitarias dos exigencias: detener la escalada de requisitos de capital y convertir la simplificación normativa en un objetivo estable, no en una sucesión de parches. La presión llega a cuatro días de que los ministros de Finanzas de la UE se reúnan en el Consejo de Asuntos Económicos y Financieros, los días 18 y 19 de septiembre, con la competitividad del sector en el orden del día.

La única rúbrica española es la de Ana Patricia Botín, presidenta del Santander. Firman con ella los primeros ejecutivos de Barclays, HSBC y Standard Chartered, el suizo UBS, el alemán Deutsche Bank, el neerlandés ING y tres grupos franceses: BNP Paribas, Crédit Agricole y BPCE.

El documento tiene cuatro destinatarios. Christine Lagarde, al frente del Banco Central Europeo, lo ha recibido junto a Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea. También se ha remitido a Antonio Costa, que preside el Consejo Europeo, y a Roberta Metsola, presidenta del Parlamento Europeo.

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La factura que dejó Draghi

El argumento económico son las cuentas del expresidente del BCE Mario Draghi: hacen falta 1,2 billones de euros al año en inversión estratégica para que la UE no pierda terreno en productividad frente a Estados Unidos y China. Tres cuartas partes de ese esfuerzo, el 75%, pasan por el crédito bancario. De ahí la cifra que manejan los firmantes: «las necesidades de inversión de Europa exigen un aumento interanual del 5% en el crédito bancario al sector privado, más del doble de la tasa anterior a la pandemia».

El diagnóstico que hacen del continente es severo. Hablan de «un crecimiento lento, un orden geopolítico inestable, incendios por todo el continente, el rearme y las reservas de gas en sus niveles más bajos en 14 años», y concluyen que Europa debe «redefinir su futuro».

Una moratoria hasta que llegue la reforma

Los balances, sostienen, ya están preparados: el colchón para absorber pérdidas ronda los 2,5 billones de euros, un máximo histórico. Con esa base reclaman «una moratoria inmediata y temporal sobre los nuevos incrementos hasta que se implementen reformas a largo plazo». Si no, advierten, ese excedente se quedará inmovilizado en lugar de convertirse en préstamos.

La segunda petición apunta a los supervisores, que deberían incorporar el crecimiento y la competitividad entre sus mandatos secundarios. El texto pide cuestionar «la arraigada cultura de aversión al riesgo a toda costa» y retirar las barreras nacionales que fragmentan el mercado único.

Calendario: primeros meses de 2027

Los firmantes quieren que la Comisión presente por separado una iniciativa de simplificación y otra de integración a comienzos de 2027, para que Consejo y Parlamento cierren el trabajo en el segundo semestre. «Debemos avanzar más y más rápido», resumen. Bruselas trabaja ya en un borrador que plantea reemplazar el Sistema Europeo de Garantía de Depósitos (EDIS) por una versión simplificada, reordenar los colchones de capital sin rebajarlos y frenar las interferencias nacionales en las fusiones.

Un día antes, Alejandra Kindelán, de la Asociación Española de Banca (AEB), había lanzado el mismo aviso en un acto de Deloitte: «Este es el momento de diseñar el futuro y no tenemos tiempo que perder». Cifró en 1,4 billones de euros anuales lo que Europa necesita para defensa, seguridad, inteligencia artificial o transición energética.

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