El sector financiero tradicional ha decidido emitir sus propias monedas estables porque se juega los depósitos de sus clientes, el flujo de transacciones y el margen comercial frente a las plataformas tecnológicas. La banca ha entendido que no puede quedarse al margen si quiere sobrevivir en la próxima etapa de la economía.
Gigantes como Revolut han anunciado su token «EURR», Western Union ha presentado «USDPT» y el consorcio europeo Qivalis ya agrupa a 37 bancos para crear un euro digital regulado. Entre ellos destacan firmas españolas como BBVA, CaixaBank, Banco Sabadell, Bankinter, Abanca, Kutxabank y Cecabank.
El lucrativo negocio de las reservas
El Banco Santander también participa en un potente consorcio internacional junto a Bank of America y Goldman Sachs para tokenizar las principales divisas del G7. Las entidades tradicionales ya no quieren limitarse a custodiar los activos de otros actores y buscan emitir sus propias soluciones.
El modelo de negocio resulta enormemente rentable gracias a los intereses que generan los fondos de reserva invertidos en deuda pública. Tether, el mayor emisor mundial, ganó más de 10.000 millones de dólares en 2025 con una plantilla de apenas cien personas.
Geopolítica y la hegemonía del dólar
Paula Pascual, fundadora de MERGE, advierte que si los bancos no participan ahora en la definición del estándar, tendrán que aceptar el que construyan otras tecnológicas. El sector teme perder la relación directa con el usuario cuando este traslada su dinero a una cartera virtual privada.
Esta carrera encierra una fortísima dimensión geopolítica, ya que más del 99 % de estas monedas en circulación están denominadas en dólares. Europa busca reducir esta alarmante dependencia estadounidense impulsando el reglamento «MiCA» y la creación de consorcios bancarios locales.
LatAm y la nueva era de la IA
En Latinoamérica el impacto es mucho mayor que en Europa, puesto que la inflación y la inestabilidad de las monedas locales han convertido a estos activos en refugios de valor. La ciudadanía de la región adoptó masivamente esta tecnología mucho antes de que llegara la regulación oficial.
El próximo gran catalizador del sector serán los pagos ejecutados de forma autónoma por agentes de inteligencia artificial, un ecosistema ultraveloz para el que las redes tradicionales no están preparadas. Estas herramientas digitales programables encajan de forma natural para dominar el comercio del futuro.
El pulso final en Madrid
A esto se suma la imparable tokenización de los mercados de capitales, que requerirá dinero en formato «blockchain» para liquidar inmediatamente la compraventa de bonos o acciones. Los responsables de tesorería corporativa ya exigen estas soluciones inmediatas a sus bancos.
Esta intensa batalla a tres bandas entre bancos, emisores cripto nativos y plataformas de pago protagonizará la próxima edición del congreso MERGE. El evento reunirá al ecosistema financiero del 27 al 29 de octubre de 2026 en la Bolsa de Madrid y el Palacio de Cibeles.
