La economía boliviana, que en los últimos dos años dejó de percibir entre 5.000 y 8.000 millones de dólares por factores como la caída de las exportaciones de gas natural, corre el riesgo de ahogarse por la falta de divisas y las restricciones crecientes para hacer transacciones en esa moneda, advirtieron sectores productivos.
La falta de dólares quedó patente desde principios de 2023, en coincidencia con un reporte oficial que señaló que las reservas internacionales netas (RIN) del país llegaron a 3.148 millones de dólares (unos 2.728 millones de euros), frente al récord histórico de 15.122 millones de dólares (13.105 millones de euros) registrado en 2014.
Desde entonces, se ha vuelto una odisea conseguir divisas, pues el sistema financiero restringió progresivamente las transacciones en dólares dentro y fuera de Bolivia, incluso de usuarios que tienen ahorros en esa moneda, con límites semanales y mensuales para tarjetas de crédito y débito.
Desde 2011, cuando Arce era ministro de Economía del entonces Gobierno de Evo Morales (2006-2019), el Ejecutivo mantiene el tipo de cambio fijo en 6,96 bolivianos para la venta y 6,86 para la compra.
Ante las complicaciones para comprar dólares mediante canales oficiales, la gente debe acudir hoy al mercado paralelo, donde el mes pasado la divisa llegó a costar 20 bolivianos y actualmente oscila entre 15 a 16 bolivianos.
