Dado que el actual tipo efectivo de los fondos federales se sitúa tan solo ligeramente por debajo del rango estimado para la política monetaria neutral, y teniendo en cuenta las escasas señales de sobrecalentamiento económico o de los mercados fnancieros, consideramos que la Reserva Federal probablemente mantendrá los tipos inalterados en marzo, interrumpiendo así su patrón de subidas trimestrales de los tipos de interés.
Con esto como telón de fondo, los mercados de bonos del Tesoro estadounidense han comenzado recientemente a descontar una mayor probabilidad de que la Fed recorte su tipo ofcial a fnales de 2019 o en 2020. Si bien los riesgos bajistas para las perspectivas han ido en aumento en los últimos meses, creemos que todavía es demasiado pronto para pronosticar el inicio del próximo ciclo acomodaticio. La ralentización del crecimiento mundial y el endurecimiento de las condiciones fnancieras en los últimos meses han neutralizado la necesidad de adoptar una política monetaria restrictiva, a nuestro parecer, aunque no parecen abogar todavía por el recorte de tipos.
Próximos a una situación «ni muy fría, ni muy caliente»
Tras las modestas revisiones a la baja de las previsiones de crecimiento e infación en la reunión de diciembre del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), parece probable que los ofciales de la Fed tengan que volver a reducir sus expectativas de crecimiento para 2019 y revisar a la baja las previsiones sobre la adecuada trayectoria de su política cuando se publique en marzo el resumen de proyecciones económicas actualizado de la Fed. Estimamos que el endurecimiento acumulado de las condiciones fnancieras desde la reunión del FOMC de diciembre, de mantenerse, provocará una ralentización adicional del crecimiento económico estadounidense de 0,2 puntos porcentuales en 2019, lo que reducirá la necesidad de la Fed de endurecer su política monetaria para evitar un sobrecalentamiento.
Con todo, cabe recordar que la magnitud del endurecimiento reciente no ha bastado para justifcar un claro sesgo expansivo en la política monetaria, y a no ser que se produzca un nuevo deterioro de los fundamentales económicos mundiales, no creemos que el riesgo de recesión en Estados Unidos resulte inminente.