El 62% de los españoles admite haberse ido sin pagar o haber considerado hacerlo ante la lentitud del servicio en restaurantes. El dato forma parte del informe de Cegid, que analiza el impacto de la digitalización en la experiencia del cliente en el sector de la restauración.
El estudio confirma que la paciencia del cliente es limitada. Hasta un 40% considera malo el servicio si debe esperar cinco minutos para recibir la cuenta, mientras que el 70% penaliza la reputación del establecimiento si la espera se sitúa entre cinco y diez minutos.
Impacto directo en la experiencia del cliente
El informe señala que el 84% de los clientes se frustra al tener que «perseguir» a un camarero para pedir o pagar. Esta situación se ha convertido en uno de los principales puntos de fricción en la experiencia en sala.
La falta de visibilidad del servicio y la ausencia de procesos ágiles afectan a la percepción del cliente, que cada vez exige una atención rápida y sin interrupciones durante toda la estancia en el establecimiento.
Pérdida de ingresos en restauración
La lentitud en el servicio no solo impacta en la experiencia, también en la facturación. Cerca del 60% de los clientes reconoce haber renunciado a pedir postre o una segunda bebida por no localizar a un camarero.
Este comportamiento refleja una caída directa del ticket medio, vinculada a ineficiencias operativas que afectan a la rentabilidad de los negocios de hostelería.
Digitalización como palanca clave
El informe concluye que la falta de digitalización en la gestión del servicio está detrás de gran parte de estos problemas. Herramientas como el pago en mesa o la automatización de pedidos se posicionan como soluciones para reducir tiempos de espera.
El sector afronta así un escenario en el que la tecnología impacta directamente en ingresos y reputación, en un contexto donde la experiencia del cliente se convierte en un factor determinante para la competitividad.
