Durante años, muchas empresas trataron la geopolítica como un ruido de fondo. Algo que pertenecía al perímetro de lo «internacional», a los departamentos de riesgos o, en el mejor de los casos, a un informe trimestral con mapas y flechas.
Hoy esa comodidad se ha roto. La geopolítica no es una disciplina lejana: es el marco operativo. Atraviesa cadenas de suministro, energía, regulación, tecnología, datos, talento, reputación y licencias sociales.
Y, por tanto, ya no puede quedarse fuera del órgano que vela por el largo plazo. La geopolítica, por tanto, ha pasado a ser agenda directa del consejo de administración no por moda, si no por supervivencia estratégica.
La primera gran travesía para muchos consejos consiste en aceptar que el tablero ha cambiado. Vivimos un tiempo marcado por tensiones internacionales, cambios regulatorios, conflictos abiertos y una transformación profunda del orden global. El impacto ya no es lineal.
No se limita a un país «complicado» o a una aduana «más lenta». Se manifiesta en decisiones de inversión que de pronto dependen de sanciones, en rutas logísticas que deben rediseñarse por seguridad, en sectores donde la regulación se convierte en arma competitiva o en la aparición de una nueva pregunta, incómoda y decisiva: ¿dónde están nuestras dependencias críticas?
Mariola Urrea, vicerrectora de Relaciones Internacionales de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo y autora del libro Tomar partido, nos recuerda que la geopolítica representa una brújula útil e imprescindible a la hora de integrar inteligencia en la toma de decisiones corporativas y nos invita, desde su mirada experta, a situarnos ante una evidencia: el orden mundial tal como lo hemos conocido hasta ahora está en proceso de demolición.
Habla de un «desorden mundial» en el que estamos transitando desde un mundo de paz a uno de «no paz», donde las reglas dependen cada vez menos del derecho internacional y más de la fuerza.
Pero, aunque la tentación es grande, conviene recordar que la geopolítica no es solo conflicto. Es también arquitectura institucional, reglas y capacidad de respuesta. Así, Europa, con su densidad normativa y su ambición regulatoria, no es un escenario neutral: es un actor que condiciona estrategias y define contextos competitivos.
El consejo de administración debe entenderlo sin caricaturas: ni desde el prejuicio de que «Europa solo regula», ni desde la ingenuidad de creer que la regulación es un asunto técnico delegable.
María Luisa Melo, directora de Asuntos Públicos para Europa de DHL y vicepresidenta de EJE&CON, afirma en En Clave de Consejo que la geopolítica es un activo que influye directamente en la reputación, la cuenta de resultados y en las grandes decisiones corporativas. El contexto actual ha hecho que este ámbito haya ganado protagonismo en los ámbitos del gobierno corporativo.
Un ejemplo muy interesante que ilustra esta tendencia es la reciente creación del Consejo Asesor de Inditex en esta materia con la participación de personas tan relevantes como el ex primer ministro italiano Enrico Letta.
Por tanto, dado el enorme impacto a todos los niveles de este ámbito, el consejo no puede limitarse a supervisar. Debe, sobre todo, anticipar. Anticipar no significa adivinar el futuro: significa construir capacidad de lectura de contextos, escenarios y reacciones. Significa, sobre todo, gobernar con el hábito de formular las preguntas correctas antes de que el entorno las imponga.
Esta anticipación supone, en la práctica, elevar el riesgo geopolítico a riesgo estratégico, mapear exposiciones y dependencias, comprender que la regulación es estrategia y asumir una responsabilidad ampliada en un entorno incierto. De alguna manera, el consejo debe convertirse en un radar que integre contexto, criterio y visión a largo plazo. Y para ello, claro está, debe contar con el talento y la diversidad adecuada.
En definitiva, en una época en la que todo parece urgente, el consejo tiene una misión esencial: evitar que la empresa confunda movimiento con dirección. Y hoy, más que nunca, la dirección se decide mirando el mapa completo.