Durante los últimos meses la inflación se ha convertido en la principal preocupación para la economía, los gobiernos y los mercados. La inflación se encuentra disparada por los costes de la energía y los alimentos tras la pandemia, ya que la demanda de estos productos se multiplicó cuando los países salieron de los cierres por el virus después de las semanas sin actividad económica. A esta situación se sumó, el pasado mes de marzo, la guerra entre Rusia y Ucrania, que agravó la situación de subida de precios por el encarecimiento de las materias primas.
Sin embargo, el último dato de inflación en EE.UU., fue mejor de lo esperado y se situó en el 7,7%. Las bolsas europeas reaccionaron con importantes alzas tras la publicación del mismo y los mercados americanos se dispararon, e incluso el Dow Jones firmó su mejor sesión de los últimos dos años. Pero ¿Lo peor ya ha pasado? ¿Hemos llegado al techo de las inflaciones desbocadas en el mundo?
Chris Iggo, CIO Core Investments de AXA Investment Managers y presidente del AXA IM Investment Institute, afirma que “es posible que los mercados hayan reaccionado de forma exagerada” ante el dato de inflación estadounidense. Aunque el CIO de AXA considera que “la mayor parte del ajuste monetario ha quedado atrás” y que, aunque puede haber nuevas malas noticias, “los cuartos trimestres suelen ser positivos para las acciones y los bonos” y este cuarto trimestre, en concreto, “parece no desviarse de la tendencia”.
Después de este dato no se disipan del todo las preocupaciones de los mercados por la inflación, pero “sí refuerza la idea de que la inflación ha tocado techo” en EE.UU.
Sergio Ávila, analista de IG, explica que los datos de inflación estadounidenses, además, “aumentan las esperanzas de que la Reserva Federal se vuelva menos agresiva con las subidas de tipos de interés” y las probabilidades de “una subida más modesta en el mes de diciembre”.