El precio medio de la electricidad para los hogares de la UE cayó un 2,2% en el primer semestre de 2026, hasta los 0,28 €/kWh, frente a los 0,29 €/kWh del segundo semestre de 2025, según los datos publicados este viernes por Eurostat. Los precios, no obstante, siguen muy por encima de los niveles anteriores a la crisis energética de 2022.
Los impuestos y gravámenes también retrocedieron ligeramente: su peso en la factura final pasó del 28,9% en el segundo semestre de 2025 al 28,4% en el primer semestre de 2026.
Las diferencias entre países de la UE son notables. Irlanda registró los precios más elevados, con 0,39 €/kWh, seguida de Alemania y Bélgica, ambas en 0,36 €/kWh. En el extremo opuesto, Hungría fue el país más barato con 0,11 €/kWh, seguida de Malta y Bulgaria, con 0,13 €/kWh cada una. En total, seis países superaron los 0,30 €/kWh y cinco se situaron por debajo de los 0,20 €/kWh.
En comparación con el primer semestre de 2025, los movimientos de precios en moneda nacional fueron muy pronunciados en algunos casos. Las subidas más fuertes se produjeron en Rumanía (+51,6%), Irlanda (+19,8%) y Finlandia (+18,4%). Las caídas más acusadas correspondieron a Dinamarca (-31,7%) y Luxemburgo (-24,1%).
Medidos en estándar de poder adquisitivo (PPS), los precios más altos para los hogares se registraron en Rumanía (46,9 por cada 100 kWh), Polonia (41,1) y Chequia (34,3). Los más bajos en esta métrica correspondieron a Malta (13,8), Hungría (14,7) y Luxemburgo (15,5).
