La ceremonia de los VIII Premios Cepyme 2021 estuvo cargada de buenas intenciones en un momento en el que, pequeñas y medianas empresas, necesitan más apoyo que nunca ante la multitud de obstáculos a los que deben hacer frente. Un sector que acapara prácticamente la totalidad del tejido empresarial español y que, sin embargo, se enfrenta a una situación asfixiante que se denuncia desde la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa.
Gerardo Cuerva, presidente de Cepyme, Antonio Garamendi, presidente de la CEOE, o el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, fueron algunas de las autoridades presentes en el acto, donde Cuerva, no dudó en expresar los obstáculos a los que se enfrentan los negocios españoles de menor tamaño.
Haciendo alusión al “síndrome de los cincuenta trabajadores”, el presidente de Cepyme, aseguró que este ‘temor’ de las pequeñas empresas a no incorporar en sus plantillas a más de cincuenta trabajadores, debido a las altas cargas fiscales que la cifra supone, hace perder a las arcas del Estado unos 20.000 millones de euros.
No solo supone pérdidas millones en la recaudación fiscal del Ejecutivo, sino que supone no apostar por el crecimiento empresarial de España, pues se estima que, poner medios a la desorbitada carga fiscal a la que deben hacer frente los pequeños empresarios, supondría un incremento de 5 puntos porcentuales en el PIB.
“Corregir la normativa que obstaculiza el crecimiento empresarial”, declaraba Cuerva, es urgente para mejorar el Estado de Bienestar. Apostar por el crecimiento de aquellos negocios, para que a su vez sean más competentes y fuertes en un tejido empresarial óptimo para el país, aun siendo este, uno de los peores escenarios en los que se puede encontrar una pyme actualmente.