El avance de la movilidad sostenible cada vez está más presente en la mente de las personas, así como en la forma en la que estas plantean sus desplazamientos diarios. La crisis del coronavirus, por su parte, es una de las responsables de este desarrollo, donde el sector de la bicicleta también está experimentando una importante transformación. Ismael Labrador, cofundador de la Tuvalum, un marketplace de compra-venta de bicis de segunda mano, explica que, desde su compañía han notado que muchos individuos que antes utilizaba el transporte público para moverse dentro de la ciudad, ahora han optado por estos vehículos debido a la seguridad que les aportan para hacer frente a la emergencia sanitaria: “Obviamente, en mitad de una pandemia meterse en un vagón lleno de gente no parece la forma más segura de evitar contagios”.
En esta línea, también comenta que la COVID-19 ha cambiado la forma de entender las actividades al aire libre, de forma que ahora las personas valoran más el tiempo que pasan tanto de ocio como practicando deporte fuera de casa. Así, señala que esto es visible tanto en lo que respecta a la bicicleta deportiva, “donde cada vez más gente prefiere mantenerse en forma saliendo a hacer rutas antes que metiéndose en un gimnasio, como en el sector de la movilidad urbana”, donde los vehículos eléctricos cada vez están más presentes.
No obstante, destaca que uno de los problemas principales es que “esta toma de conciencia no ha venido acompañada de una acción política al mismo nivel que la que sí hemos visto en otros países”. Y, añade, que lo que hace falta es que haya una verdadera voluntad de recoger esta corriente y trasladarla a acciones concretas: más kilómetros de carriles bici, más aparcamientos, más medidas que inviten a subirse a la bici y aparcar el coche en trayectos intraurbanos de corta distancia.
Para entender este caso, pone de ejemplo a Londres y París, dos capitales europeas donde el contexto social ha acelerado cambios en la movilidad urbana que, de otra manera, hubieran tardado cinco o diez años en producirse. “En París hoy hay un 62% más de personas que se desplazan cada día en bicicleta que en 2019. La capital francesa ha construido cientos de carriles bici y lo ha hecho eliminando espacio que antes estaba reservado al coche”, apunta mientras afirma que construir vías dirigidas a los ciclistas es una de las formas más “rápidas, eficientes y baratas” de fomentar opciones sostenibles.
