Los ciberataques en PwC y Quest Diagnostics comprometen datos de empleados y pacientes

La oleada de incidentes contra grandes corporaciones y operadores sanitarios intensifica la presión sobre la seguridad digital empresarial.
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Un nuevo viernes negro para las seguridad de las grandes corporaciones. La consultora global PwC, que opera también en España, ha confirmado un incidente de ciberseguridad que ha comprometido registros de formación de sus empleados.

Por su parte, el gigante de diagnósticos de laboratorio, Quest Diagnostics, reveló ante los reguladores estadounidenses haber sufrido un ataque dirigido a su plataforma Quanum, utilizada por médicos, hospitales y consultas para solicitar análisis clínicos y gestionar la facturación.

Quest notificó el incidente mediante un formulario 8-K ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC).

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La compañía confirmó que el acceso no autorizado incluyó «ciertos registros de pacientes», con información personal y datos de salud protegidos, aunque la investigación todavía no ha determinado el alcance exacto ni el número de afectados.

Quanum es utilizada por cerca de medio millón de médicos en miles de centros repartidos por América del Norte. Un caso de uso publicado en la web de Quest ilustra la magnitud del riesgo: un único sistema hospitalario con más de seis millones de pacientes puede albergar cientos de millones de documentos y registros médicos asociados en la plataforma.

Quest ha notificado el ataque a las fuerzas del orden y abrió una investigación interna. La compañía no ha precisado cuándo comenzó la brecha ni si algún grupo ha exigido un rescate a cambio de no publicar la información robada.

No es la primera vez que Quest sufre una crisis de este tipo: en 2019 perdió 11,9 millones de registros de pacientes tras un ataque a una empresa de facturación externa con la que trabajaba.

El ataque a Quest se enmarca en una cadena de incidentes que ha sacudido al sector sanitario durante 2026. En marzo, un ciberataque provocó el borrado masivo de dispositivos de empleados en el fabricante de tecnología médica Stryker. En agosto, un hackeo al fabricante de implantes Boston Scientific dejó la red de la compañía fuera de servicio durante semanas, generando lo que la propia empresa describió como una «disrupción global». A lo largo del año, brechas independientes expusieron datos de pacientes en CareCloud, la proveedora escocesa Craneware y la distribuidora farmacéutica McKesson.

El contexto se agrava por una vulnerabilidad crítica detectada en PHP, el lenguaje de programación que sustenta buena parte de la web, que ha desencadenado una carrera global para parchear sistemas expuestos y ha dejado fuera de línea webs de gobiernos y empresas de todo el mundo.

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