El sector del juego alumbra un nuevo gigante. La absorción de Cirsa por parte del grupo italiano Lottomatica, cerrada en la madrugada del martes y tasada en 13.200 millones de euros, creará el segundo mayor operador cotizado de juego y apuestas deportivas del mundo. Solo la irlandesa-estadounidense Flutter Entertainment quedará por delante.
El movimiento llega catorce meses después del debut bursátil de la compañía catalana, en manos del fondo estadounidense Blackstone desde 2018. Ambas partes se venían observando desde hacía años: la italiana sirvió como referencia comparable en la salida a Bolsa de la española.
Dos meses de trabajo con sigilo
Las conversaciones arrancaron a finales de junio, con una fecha límite marcada en el calendario: el 31 de agosto. La discreción resultaba clave, porque cualquier filtración habría movido las cotizaciones y podido tumbar el acuerdo. Los equipos y sus asesores trabajaron durante ocho semanas sin respetar los fines de semana.
El reparto de valor deja a la parte española en 5.100 millones de euros de valor de empresa, deuda incluida. A la italiana se le atribuyen 8.100 millones. El grupo combinado prevé cerrar el ejercicio con un ebitda ajustado conjunto de 1.812 millones.
Un negocio digital frente a uno físico
Las dos operadoras apenas se solapan. Lottomatica concentra toda su actividad en Italia y obtiene el 79% de su negocio del canal digital y las apuestas deportivas. En la firma con sede en Terrassa (Barcelona) ese segmento apenas llega al 13%: los casinos aportan el 53% de los ingresos y las máquinas recreativas, otro 34%.
La geografía también encaja. La mitad de la facturación de la compañía catalana procede de España, un 43% llega desde Latinoamérica, Portugal y Marruecos, y el 7% restante del mercado italiano.
En ingresos, la española cerró el año pasado por delante: 2.339 millones de euros frente a 2.260 millones. La comparación se invierte en resultado operativo, con un ebitda de 753 millones contra los 856 millones del grupo transalpino.
Blackstone, socio de referencia con el 24%
Los actuales accionistas de la italiana, con Fidelity (9,17%) y Capital Research (6,34%) como primeros nombres, se quedarán con el 67,5% de la sociedad resultante. Blackstone pasará a ser el socio de referencia con cerca del 24% del capital y dos sillas en un consejo de trece miembros.
El canje fija 0,668 acciones nuevas por cada título de la absorbida. Antes del cierre, la catalana distribuirá un dividendo extraordinario de 262 millones de euros; la italiana repartirá 744 millones entre sus accionistas una vez completada la integración.
Cotización en Milán y en Madrid
La nueva entidad estará presente en Euronext Milán y en la Bolsa española. El mercado reaccionó en direcciones opuestas: los títulos de la absorbida escalaron un 18,48%, hasta 16,16 euros, mientras la compradora retrocedió un 7,63% y cerró en 22,88 euros. Con el dividendo extraordinario sobre la mesa, la prima para los accionistas de la española alcanza el 33%.
Las cuentas de la operación contemplan 115 millones de euros anuales en sinergias, procedentes de ahorros operativos y financieros, a partir del tercer ejercicio tras el cierre. El objetivo declarado es aprovechar «las capacidades demostradas y la experiencia omnicanal de Lottomatica para acelerar la expansión online, tanto orgánica como inorgánica, de Cirsa en sus principales mercados», señalaron las dos compañías.
Qué pasa con los equipos directivos
Antonio Hostench, consejero delegado de la operadora española, continuará al frente del negocio internacional del grupo desde España. La sede social permanecerá en Roma, con Guglielmo Angelozzi, presidente y consejero delegado de la italiana, al mando del proyecto conjunto.
Joaquim Agut, presidente ejecutivo de la compañía catalana durante veinte años, dejará el puesto al completarse la transacción y recibirá la presidencia honorífica del grupo. La sociedad, fundada en 1978 por Manuel y Juan Lao Hernández, desaparecerá como tal cuando culmine la integración, prevista para el segundo trimestre de 2027.
Las juntas extraordinarias que deben ratificar la fusión se celebrarán antes de que acabe el año. Evercore y PJT Partners han asesorado en el plano financiero a la compradora, con apoyo de Deutsche Bank y Mediobanca; Lazard trabajó para la absorbida y Barclays para Blackstone.
